Maíz transformado en carne de valor

La calidad de los granos adquiridos, la correcta conservación, el procesamiento adecuado para la elaboración de los alimentos balanceados para el consumo del ganado porcino, favorecerá con el buen desempeño zootécnico, calidad de carne, productividad y el margen de utilidad del emprendimiento. El Dr. Javier Kanazawa (*), nos habla sobre el tema.

En la gráfica vemos una unidad de producción bien manejada y con animales debidamente alimentados. Sin embargo, si el lechón consume mayor volumen de  balanceados y no se sacian, es porque  los requerimientos nutricionales no son cubiertos, quedando flaco por baja ganancia de peso.
En la gráfica vemos una unidad de producción bien manejada y con animales debidamente alimentados. Sin embargo, si el lechón consume mayor volumen de balanceados y no se sacian, es porque los requerimientos nutricionales no son cubiertos, quedando flaco por baja ganancia de peso.

En esta ocasión, nos referiremos con mayor énfasis al grano del maíz, considerando que constituye el componente mayoritario en la elaboración de alimentos balanceados para las distintas categorías del ganado porcino, y que puede abarcar en torno a los 60% a 80% dentro del conglomerado de las materias primas.

La calidad de los granos: Es variable en relación a sus características nutritivas, como también a la cantidad de contaminante físicos, químicos y microbiológicos que pudiera contener.

Cómo debe ser el maíz

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Contenido de humedad que no exceda 13%; cuerpos extraños no mayor al 1%; contenido de granos partidos menor de 7%; no debe estar revestido con sustancias tóxicas; no se debe hallar calientes o enmohecidas.

Secado de granos

El adecuado secado de los granos posterior a la cosecha es el método más acertado en la prevención de las micotoxinas. Sin embargo, los insectos y roedores pueden ejercer un gran impacto sobre el desenvolvimiento fúngico en los granos almacenados, aun a pesar de que el nivel de humedad esté controlada.

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Cualquier aumento de la superficie de los granos también predispone a la producción de micotoxinas y contaminación por Salmonella spp debido al polvo generado (principal fuente de contaminación de Salmonella en la fabricación de alimentos balanceados).

Efecto del crecimiento fúngico en maíz

Debemos señalar que el efecto del crecimiento fúngico se puede dar por diversas razones, pero una de las principales tiene que ver con su almacenamiento. Sin embargo, hablaremos de cómo afecta el grano este problema: disminuye el contenido energético; afecta los niveles de carbohidratos, vitaminas, lípidos y proteínas (aminoácidos); menor rendimiento en la fabricación de alimentos balanceados; ocasiona problemas de salud y desempeño de los cerdos debido a las micotoxinas.

No ganan peso

La consecuencia de la contaminación del alimento balanceado destinado para el ganado porcino por micotoxinas son las siguientes: el consumo voluntario tiende a reducir en torno a los 10 a 30%; compromete negativamente la ganancia de peso en torno a los 5% a 20%; aumenta el número de días para la terminación (5 a 15 días); duplica los riesgos de infección por daño del sistema inmunológico.

Un grano, no uniforme

La calidad de los granos utilizados durante el año usualmente presenta oscilaciones en cuanto al contenido de humedad, grasa, proteína y energía acorde a las condiciones durante el periodo de almacenamiento.

Debido a que la calidad de los granos recibidos jamás mejorará en el tiempo, se recomienda adquirir granos de maíz de la mejor calidad posible, sobre todo ante la previsión de un almacenamiento prolongado y una vez obtenido se deberá buscar mantener la calidad similar al inicio del almacenado.

La utilización de las materias primas se debe llevar a cabo de acuerdo al orden de compra, siguiendo la ley de “lo primero que entra será lo primero que se utiliza”. El aislamiento de las superficies de contacto de los granos y/o la ventilación adecuada es necesario para mantener un ambiente sin humedad.

En todos los casos se recomienda llevar a cabo una correcta toma de muestra, que ésta sea representativa del lote adquirido y esté también acorde a la presentación (en bolsas o a granel) como del volumen adquirido, considerar el contenido bromatológico al momento de la formulación y elaboración de los respectivos alimentos balanceados.

Granulometría de la molienda

El tamaño de partículas es uno de los factores que afecta a la biodisponibilidad de los nutrientes contenida en el alimento balanceado, cuanto menor sea el tamaño de la molienda mayor y mejor será la digestibilidad, el aprovechamiento de los nutrientes y el rendimiento de los cerdos. La molienda a partículas finas (400 – 800 µm o 0,4 – 0,8 mm) es un punto de suma importancia a considerar para todas las categorías del ganado porcino, pero por sobre todo en lechones durante la fase inicial de la alimentación (7 días de edad) hasta los 70 días de edad debido a un sistema enzimático-digestivo en proceso de maduración y de reducida eficiencia ante la presencia de partículas gruesas como duras.

Comen mucho, pero no sacian su hambre

Aun siendo el maíz o la harina de soja materias primas con cualidades nutricionales sobresalientes, no se logra aprovechar por la indisponibilización que ocasiona el tamaño de las partículas molidas, es decir, el lechón consume mayor volumen de alimentos balanceados, no se sacian debido a que los requerimientos nutricionales no son cubiertos, quedando flaco por baja ganancia de peso y eliminando mayor volumen de materia fecal con contenido elevado de alimentos desaprovechados.

Pérdida económica

Figura A y B: Materia fecal conteniendo porcentaje importante de alimentos no digeridos que causa mayor excreción y contaminación del ambiente, así como en el retraso en el crecimiento de los lechones en una etapa decisiva para la productividad final del cerdo.

Figura C: Materia fecal de pared fina con indicio de una favorable digestión y absorción de nutrientes debido al tamaño adecuado de partículas del alimento que permite una mayor eficiencia del proceso digestivo en lechones (por mayor tiempo de permanencia del bolo alimenticio en el tracto intestinal, permitiendo dar inclusive la forma de las saculaciones intestinales) favoreciendo con mayor aprovechamiento de nutrientes de los alimentos que se traduce en buen peso, buen estado corporal como sanitario de los lechones y menor trabajo de limpieza debido a una menor producción de contaminantes fecales.

Ventajas

El efecto adicional del tamaño adecuado de las partículas es: incrementa los rendimientos productivos; mejora la utilización de energía (EM); aumenta la ganancia de peso; mejora la conversión alimenticia; reduce la excreción de la materia fecal; mitiga la contaminación ambiental.

Conclusión

El manejo adecuado de los componentes físicos, químicos y los procesos mecánicos desde el origen de las materias primas hasta la obtención del producto final constituyen costos adicionales, sin embargo, son mucho menores considerando lo que se gana con la eficiencia nutricional, el acortamiento del proceso productivo, mayor aprovechamiento de las instalaciones, mayor rendimiento como calidad del ganado porcino, entre otros, y ante la mitigación de la contaminación ambiental debido a que la eficiencia nutricional favorece con menor producción de deyecciones fecales que ante un manejo inapropiado constituye un contaminante ambiental.

(*) Docente de la FCV/UNA especialista en producción porcina.

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