El Cristo, la Virgen y los santos que realizaron los franciscanos fueron los primeros del arte de las Misiones: los sacerdotes de esta orden supieron traspasar el conocimiento a los indígenas, con sencillez. Tallaron piezas que perduran en iglesias y en altares hogareños. Aquí vemos algunas como por ejemplo, el crucifijo del año 1820 aproximadamente que todavía conserva la pintura original indígena. San Pedro con un libro y una espada es de 1870 y se encuentra junto a otras imágenes. Una imagen de San Miguel con su pintura original, ya descascarada, sin restauraciones, data de 1880. Y un nicho art nouveau, catalán, muy antiguo alberga a la Virgen de los Dolores, del 1900 aproximadamente.
Agradecemos a María Tereza Pozzoli de Gamarra.
Los franciscanos llegaron, entre las primeras órdenes del Río de la Plata, en 1542. Se difundieron en los departamentos Central y Cordillera. El catecismo de Fray Luis de Bolaños, aceptado por la Iglesia, fijó la base del idioma guaraní.
Los templos franciscanos de kapi’i, adobe y madera perduran en Yaguarón y Piribebuy. Los sacerdotes expulsados por Francia en 1824 volvieron hacia 1895, llenos de “amor, paz y bien”.
