Trepadoras vigorosas

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Las enredaderas trepadoras se adhieren a los soportes por medio de órganos de fijación, de distintas clases, por ejemplo, zarcillos, órganos diferenciados, resultado de la transformación de las hojas, de las estípulas, de las ramitas secundarias o de los pedúnculos. Esta transformación no es siempre completa y se da el caso de algunas plantas (Corydalis claviculata) con hojas que solo a medias se han convertido en zarcillos, y otras como algunos Lathyrus, que tienen el nervio central de la hoja convertido en un zarcillo que la prolonga.

Los zarcillos sirven para la sujeción de la planta y son auténticos agarradores. Y tanto es así, que la mayoría de ellos, si no encuentra donde agarrarse, se retuerce sobre sí, se seca y muere.

Las mejores especies para cubrir los muros son las que se adhieren a la piedra por raicillas, como la hiedra y el Ficus repens, o por ventosas como el parthenocissus. Con esta última planta tenemos el caso de una enredadera de hoja caduca muy interesante para cubrir los muros.

La tumbergia azul (foto de la izquierda) es una preciosa enredadera de trompeta azul, que se ve con frecuencia en los patios. También el mburukuja gigante o Passiflora quadrangularis con pétalos rojos (foto de la derecha), adorna las verjas o pérgolas.