“A todos los animales desde chiquito se tiene que cuidar bien, darles buena alimentación y sanitarlos contra cualquier enfermedad”, recomendó Almeida.
El estiércol deposita en un pozo para que con los otros desechos sea transformado en abono orgánico y luego lo utiliza en la chacra para que el maíz, la mandioca u otras plantaciones crezcan bien abonados. Estos rubros luego los utilizan para la alimentación de los animales y de esa manera reutiliza todo lo que posee en su granja.
Almeida explicó que alimenta a sus cerdos con un preparado casero. Indicó que una vez a la semana en un recipiente de doscientos litros pone dos bolsas de mandioca con un poco de expeler de soja. Hace hervir y eso le sirve para toda una semana. Aparte le agrega un poco de afrecho y hojas verdes.
“Con esta alimentación en seis meses ya puede ser faenado un cerdo superando los 120 kilos de carne”, dijo el productor.
El otro aspecto que el granjero destacó es la higiene y la sanitación.
El productor agropecuario asegura que es mejor plantar alimentos para los animales y vender carne, que vender el maíz o mandioca en forma bruta, pues los precios en el mercado son muy bajos.
Almeida tiene hecha su propia clientela, los pavos son los que tienen su punto alto de venta a fin de año, mientras que la leche, huevo, carne de chancho y de gallina sale periódicamente.
Con esta técnica mantiene a toda su familia.
