Viviendas que respondan a la demanda de las familias

El desarrollo de proyectos residenciales requiere infraestructura, transporte y servicios básicos para acompañar el crecimiento urbano.
El desarrollo de proyectos residenciales requiere infraestructura, transporte y servicios básicos para acompañar el crecimiento urbano.Gentileza

El mercado inmobiliario mantiene su dinamismo, pero persiste una brecha entre la oferta y la capacidad de compra de las familias. Raúl Constantino, titular de Capadei, plantea los desafíos para ampliar acceso a la vivienda y sostener el crecimiento del sector.

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El sector inmobiliario paraguayo continúa mostrando un importante dinamismo y se ha consolidado como uno de los motores de inversión de nuestra economía. Sin embargo, el crecimiento de la construcción no siempre se traduce en mayor acceso a la vivienda.

Raúl Constantino, presidente de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei), señala que la actividad residencial se concentra en Asunción y alrededores. Añade que parte de los proyectos de los últimos años estuvo dirigida a compradores inversores, mientras persiste una demanda insatisfecha de familias que necesitan un hogar.

“Paraguay tiene una gran paradoja, tiene un déficit habitacional importante y, al mismo tiempo, tiene capacidad empresarial para construir más. El problema está en lograr que esa capacidad de producción coincida con la capacidad de compra de las familias”, enfatiza.

En este sentido, destaca que el sector privado puede construir, pero necesita condiciones que permitan producir viviendas a precios compatibles con los ingresos de la población. “Allí inciden el costo de la tierra, los costos de la construcción, la infraestructura, los procesos municipales, los impuestos, los costos financieros y los plazos de aprobación de las diferentes gestiones”, menciona. Advierte, asimismo, que los terrenos necesitan calles, transporte, agua, energía y saneamiento.

Raúl Constantino, presidente de Capadei.
Raúl Constantino, presidente de Capadei.

Estado debe facilitar las condiciones

Al mismo tiempo, agrega que el Estado debe facilitar las condiciones para que el sector privado multiplique la oferta y que el crédito hipotecario es una variable decisiva. “Podemos tener miles de familias que necesitan y quieren una vivienda, pero si la cuota mensual no es compatible con sus ingresos, esa demanda no llega al mercado”, explica.

Constantino plantea créditos de largo plazo, tasas competitivas y previsibilidad. Valora programas como Che Róga Porã, aunque propuso simplificar los procesos y ampliar la participación del sistema financiero y del sector privado. El objetivo es desarrollar un mercado hipotecario permanente, que no dependa exclusivamente de programas estatales puntuales, señala.

La infraestructura y la planificación urbana también son desafíos. Según el titular de Capadei, el desarrollo inmobiliario avanza en varios lugares más rápido que las obras y los servicios públicos. La planificación metropolitana sigue fragmentada entre municipios e instituciones.

“No podemos seguir pensando el desarrollo inmobiliario independientemente de la movilidad, el transporte público, el saneamiento, el abastecimiento de agua, la energía y la planificación territorial”, advierte. Pide planificación metropolitana, reglas previsibles e inversión pública, pues los desarrolladores no pueden sustituir al Estado en las grandes redes de transporte y saneamiento.

Constantino se mostró optimista, aunque anticipó un mercado más exigente y selectivo. Los proyectos deberán responder a la ubicación, el producto, el precio y el financiamiento. Para sostener el crecimiento, considera indispensables la seguridad jurídica, las reglas previsibles, la estabilidad macroeconómica, el crédito de largo plazo y la inversión pública.

El crecimiento debe responder a una demanda real y sostenible. “El gran desafío de los próximos años no será solamente construir más metros cuadrados, sino convertir una mayor parte de la demanda habitacional existente en familias con capacidad real de acceder a una vivienda”, menciona.

Concluye que si se consigue articular al Estado, los municipios, el sistema financiero y los desarrolladores privados alrededor de ese objetivo, el sector inmobiliario puede continuar siendo uno de los grandes motores de inversión, empleo y desarrollo urbano del Paraguay.