Una historia familiar que crece

Lucas Cano, Ignacio Cano y Laura Avalos.
Lucas Cano, Ignacio Cano y Laura Avalos.Arcenio Acuña

El crecimiento empresarial también se mide en las oportunidades que genera y en los vínculos que construye con su comunidad. Comercial Virgen del Rosario es un ejemplo de esa evolución.

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La empresa lleva 33 años de trayectoria, dos sucursales, más de 700 colaboradores y proyecta una nueva etapa de expansión en el mercado paraguayo.

Su propietario, Ignacio Cano, recordó los inicios de la Cámara de Comerciantes Mayoristas y Minoristas del Paraguay (Comampar), de la que Comercial Virgen del Rosario fue socio fundador junto con otros empresarios del sector.

Siete años después, el gremio reúne a 21 socios y se consolida como un espacio para impulsar el crecimiento del canal mayorista y minorista.

“Me siento muy orgulloso de formar parte de esta gran cámara que venimos construyendo”, aseveró.

Ignacio Cano, propietario de Comercial Virgen del Rosario.
Ignacio Cano, propietario de Comercial Virgen del Rosario.

“Es muy importante ver cómo crecemos y cómo podemos avanzar todos juntos”, expresó Cano durante la Expo Comampar 2026.

Crecer junto a las familias

La expansión de Comercial Virgen del Rosario también se refleja en su presencia comercial.

La empresa cuenta con un local en la zona del Mercado Central de Luque y otro en la compañía Cañada, sobre el camino que conecta Luque con Capiatá.

Además, prepara la apertura de una tercera sucursal, cuyo destino todavía mantiene en reserva.

Sin embargo, para Cano, el mayor valor de la empresa va más allá de sus instalaciones.

Actualmente, más de 700 personas trabajan en la organización, que considera la generación de empleo una parte fundamental de su desarrollo.

Negocios y nuevas tendencias marcaron  la agenda de la Expo Comampar 2026.
Negocios y nuevas tendencias marcaron la agenda de la Expo Comampar 2026.

“Detrás de cada colaborador hay una familia. Para nosotros es muy importante seguir creciendo y dar oportunidades de trabajo, especialmente a la gente de Luque”, destacó.

La historia también está marcada por la permanencia de trabajadores que acompañan a la firma desde hace décadas.

Algunos llevan más de 30 años en la empresa, una continuidad que refleja los vínculos construidos a lo largo del tiempo.

Como negocio familiar, la gestión está a cargo de sus propios integrantes.

Ignacio Cano comparte las responsabilidades con su esposa, Laura, y su hermano, Francisco Cano, distribuyendo las tareas para acompañar el funcionamiento cotidiano y los planes de expansión.

Con una trayectoria que combina tradición, empleo y crecimiento, Comercial Virgen del Rosario apuesta a seguir desarrollándose sin perder la cercanía con sus colaboradores y clientes.

Su participación en Comampar refuerza, además, una visión compartida: crecer como empresa y contribuir al fortalecimiento del comercio paraguayo.