Fiesta Patronal de Caaguazú 2019

Mantener la unidad y la solidaridad

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Imagen de la Virgen María que es preservada para  realizar las  procesiones en la comunidad.
Imagen de la Virgen María que es preservada para realizar las procesiones en la comunidad.

El párroco de Caaguazú, presbítero Ignacio María Galarraga Martija, resaltó el espíritu solidario y de unidad de la población caaguaceña y abogó porque se conserve ese valor. El religioso hizo una reflexión en el marco de las fiestas patronales, que este año tiene como lema: “No nos ardía el corazón...cuando nos explicaba las Escrituras”. Habrá dos misas en honor de la Virgen María.

CAAGUAZÚ (Víctor Daniel Barrera Burgos, de nuestra redacción regional). La Iglesia católica lanzó este año el lema “No nos ardía el corazón...cuando nos explicaba las Escrituras” para las festividades de nuestro país con lo que se inicia el trienio de los laicos. La frase recuerda el Evangelio de Lucas 24,32, cuando Jesucristo se presentó ante dos de sus discípulos que se dirigían a Emaús, les habló para luego desaparecer, comentó.

La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) también declaró el 2020 como año de la Palabra de Dios, en coincidencia con la recordación de los 50 años de la Federación Bíblica Católica y los 1.600 años de la muerte de San Jerónimo, gran traductor de la Biblia.

El párroco destacó la participación de la feligresía en el novenario y otras actividades realizadas en el marco de las celebraciones en honor de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Asimismo, invitó a asistir masivamente a los festejos centrales de hoy y mañana (ver infografía).

El religioso resaltó que la población caaguaceña se caracteriza por su fe y gran corazón solidario. Indicó que cuando se presentan situaciones de necesidad del prójimo, se manifiesta una fuerte unión de los ciudadanos para ayudar a afrontar las crisis.

Comentó que el novenario comenzó el jueves 28 de noviembre, a las 18:30. La parroquia solicitó a los feligreses llevar alimentos no perecederos para donar a las familias más carenciadas del distrito y la respuesta es satisfactoria, subrayó.

Origen

Según registros de bautismos, la devoción a la Virgen de la Inmaculada Concepción comenzó en 1850 y la fe fue creciendo con el paso del tiempo. En los inicios existía una pequeña iglesia de madera rodeada de un bosque que estaba siendo explotado por obrajeros. Para las celebraciones de las misas, bautismos y matrimonios, los trabajadores acudían una o dos veces al año y las celebraciones estaban a cargo de sacerdotes franciscanos de Villarrica, quienes debían atravesar por una tupida selva montando caballos y carretas tiradas por bueyes para poder llegar a este distrito.

Con en el transcurrir del tiempo, familias provenientes de Pastoreo, Repatriación, Yhú, Coronel Oviedo, Villarrica y otras localidades fueron asentándose en el lugar hasta que en el año 1845, considerando la gran cantidad de población fue fundado el distrito de Caaguazú.

Esto hizo que la pequeña capilla de la parroquia Virgen Inmaculada Concepción se convierta en un templo de referencia en la región. Estuvo mucho tiempo bajo la dirección de sacerdotes franciscano y la administración de la diócesis de Asunción, la única que existía en aquel tiempo.