El origen del árbol de Navidad
Estos característicos árboles de hoja perenne son la mayor atracción por estos tiempos. Se cree que los alemanes fueron los primeros en traer “árboles de Navidad” a sus hogares durante las vacaciones y decorarlos con galletas y luces. Ahora, prácticamente todos los lugares del mundo siguen la tradición.
La decoración
Antes de que se inventaran las luces de Navidad, ahora tan tradicionales e indispensables en muchos hogares, los abetos de Navidad se decoraban con velas y manzanas. Posteriormente, se añadieron las luces, las bolas, la estrella y los lazos. Estos últimos representan la unión entre las familias y los seres queridos en esta época llena de ilusión y felicidad. Como curiosidad, uno de los árboles de Navidad más famosos por su tamaño, es el que se alza en el Rockefeller Center de Nueva York (EE.UU.), con alrededor de 24 metros de altura. En Dortmund (Alemania) también se encuentra un magno rival: un abeto natural de 45 metros de altura ubicado en el centro del tradicional mercadillo de Navidad.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La estrella
La estrella de Navidad que suele coronar nuestros árboles navideños tiene su origen en Filipinas. En esta zona del planeta, se preparan antorchas en forma de estrellas de cinco puntas, que iluminan la entrada de los hogares.
El trineo de Santa Claus no viaja a la velocidad de la luz
Papá Noel tiene que visitar cada casa del mundo en una sola noche. Toda una hazaña que requiere de gran velocidad, ¿verdad? Pues técnicamente, según el Fermilab del Departamento de Energía de Estados Unidos, su trineo solo tendría que viajar al 99,999999% de la velocidad de la luz para completar su tarea, suponiendo que visite 800 millones de casas alrededor de nuestro globo.
Oro, incienso y mirra
La tradición dice que los Reyes Magos de Oriente acudieron desde recónditos países a rendir homenaje a Jesús de Nazaret. Trajeron tres regalos: oro, incienso y mirra. Melchor trajo oro por su gran valor y su belleza; Gaspar trajo incienso, una resina balsámica que al arder desprende un humo aromático muy agradable; y Baltasar trajo mirra, una sustancia resinosa aromática con propiedades antisépticas, digestivas y antidepresivas.
¿Por qué hacemos regalos?
La razón más importante por la que damos y recibimos presentes en Navidad es para simbolizar los regalos que los ‘tres hombres sabios’, los Reyes Magos, le dieron a Jesús en el pesebre. Pero también puede provenir de la tradición de Saturnalia que requería que los seguidores ofrecieran rituales a los dioses.
