Análisis y propuestas de políticas públicas para lidiar con los efectos de Argentina

Luego de conocerse los resultados de las elecciones en Argentina, durante la jornada del domingo pasado, la tasa cambiaria perforó rápidamente la zona de no intervención por parte del Banco Central (AR$/US$ 39,8 – AR$/US$ 51,4), para finalizar en AR$/USD 55,8 (mayorista), luego que el Central vendió dólares e incrementó la tasa de las Letras de Liquidez (Leliq). Por su parte, el Índice Merval se desplomó, y según cifras de Bloomberg, en dólares, la caída del índice fue de 48%, la segunda mayor reducción diaria registrada por un país en los últimos 70 años, con lo cual trepó el costo de fondeo de empresas.

Análisis y propuestas de políticas públicas para lidiar con los efectos de Argentina
Análisis y propuestas de políticas públicas para lidiar con los efectos de Argentina

El precio de los bonos del Gobierno en los mercados internacionales también se redujo, tras las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo pasado, lo cual quiere decir que su rendimiento se incrementó, esto es, el costo del financiamiento para el país trepó. Además, los valores de las acciones que cotizan en Nueva York también se redujeron. Las empresas Grupo Financiero Galicia; Grupo Superville y Pampa Energía cayeron más de 50%, con respecto al cierre previo, en tanto que YPF lo hizo en 32%. Dado lo expuesto, la probabilidad de que Argentina suspenda los pagos de su deuda en los próximos cinco años, aumentó de aproximadamente 50% (previo a las PASO) a 75% el 12 de agosto, de acuerdo con datos de Bloomberg.

¿Cuáles serían los lineamientos del hipotético gobierno de Alberto Fernández?

Hasta cierto punto se espera que de ganar finalmente las elecciones, el gobierno de Alberto Fernández sea relativamente autónomo, más allá de que haya sido Cristina Fernández quien dio origen a su candidatura. Sin embargo, según la consultora argentina Ecolatina, se aguarda una fuerte injerencia de Cristina en cuanto a la relación del Poder Ejecutivo con la justicia y a la política exterior.

PUBLICIDAD

De hecho, la política regional estará condicionada por la política exterior que tuvo la expresidenta. Esto significa, una mayor cercanía con las posiciones de Uruguay y un alejamiento de las posturas del Brasil de Bolsonaro. En este punto, se podría vislumbrar un quiebre direccional en la política regional del Mercosur, afectando las negociaciones del Acuerdo Mercosur-Unión Europea.

¿Qué hizo Macri para intentar ordenar las finanzas públicas?

El presidente Mauricio Macri tomó posesión del cargo el 10 de diciembre de 2015, en un contexto de distorsiones económicas asociadas a presencia de controles de precios, cepo cambiario y de déficit fiscal motorizado por importantes subsidios. Durante su administración, si bien se recuperó el equilibrio fiscal, el proceso de ajuste fue gradual y estuvo acompañado de una recesión económica y alta inflación. De hecho, en julio, los agentes económicos esperaban que al cierre de 2019 el Producto Interno Bruto (PIB) se reduzca 1,4% y que la inflación se ubique en 40,4%. Con estos resultados, el país sumaría dos años seguidos de inflación mayor a 40% y de caída en la actividad económica. Al mismo tiempo, durante los últimos nueve meses, el desempleo se incrementó, y para el primer trimestre de 2019 alcanzó 10,1%. De igual forma, el porcentaje de hogares en pobreza se incrementó de 21,5% (segundo semestre de 2016) a 23,4% (segundo semestre de 2018), y el porcentaje de personas en pobreza pasó de 30,3% a 32,0%, en igual período.

El revés eleccionario en las PASO del presidente Mauricio Macri fue el reflejo de la compleja situación económica y social por la que atraviesa el país. Como respuesta, un par de días después de las primarias se da a conocer un paquete de medidas económicas por valor de AR$ 40.000 millones, equivalentes a alrededor de US$ 664 millones.

Con el plan de reactivación se busca beneficiar a 17 millones de personas entre trabajadores, sus familias y a las pequeñas y medianas empresas. Contempla un aumento del salario mínimo, bono extra para empleados públicos y privados, así como la invariabilidad de precios de la nafta y los combustibles por 90 días. Además, de un plan de financiamiento tributario para las pequeñas y medianas empresas, entre otros beneficios.

¿Cuáles son los vínculos comerciales de Paraguay con Argentina?

Los vínculos comerciales entre Paraguay y Argentina pueden medirse bajo un esquema pendular. Unas modificaciones en la relación entre el dólar, el peso y el guaraní, son capaces de movilizar flujos considerables de bienes e, incluso, de capitales, entre la población de ambos países. Pero, atendiendo que más del 60% de la población paraguaya reside en áreas fronterizas, el comercio no declarado se convierte en un fenómeno de relevancia, con efectos mayormente indeseados. Así, cuando nuestro país se vuelve relativamente caro para los argentinos, éstos dejan de venir y sobre todo de comprar, impactando directamente en el sector comercial. En el caso inverso, cuando los paraguayos compran productos en Argentina, y los traen al país como contrabando, el comercio formal y los importadores reportan pérdidas significativas.

En ese sentido, las compras de argentinos con tarjetas de crédito en Paraguay en diciembre del 2015 eran de alrededor de G. 80.000 millones (US$ 14 millones), sobrepasando los G. 160.000 millones (US$ 30 millones) en los meses de mayores ventas.

El peso argentino hasta finales de 2017 mostraba un comportamiento relativamente estable. Sin embargo, meses después, específicamente a finales de abril de 2018, esta situación cambió drásticamente. El alza en la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y la vigencia de la Reglamentación del Impuesto a la Renta Financiera de no Residentes, que comenzó a gravar la salida de capitales de Argentina en 5% incidieron en el comportamiento de la tasa cambiaria. Estas condiciones aceleraron la salida de capitales en el vecino país.

Ese complicado escenario financiero y económico de Argentina impactó en Paraguay. Al depreciarse el peso, disminuyó la capacidad de compra que tenían nuestros vecinos y eso se reflejó en la importante disminución de compradores en Paraguay. De hecho, datos de la Dirección Nacional de Migraciones registraron una caída del 33% entre el segundo trimestre de 2018 (366.383 personas) y el tercer trimestre del mismo año (246.138 personas).

Antes de las elecciones en Argentina, los centros comerciales y de servicios en Paraguay comenzaban a registrar nuevamente la visita de turistas argentinos. Sin embargo, desde el último fin de semana, tras las primarias, el escenario se presenta incierto. La depreciación del peso y la posibilidad de que la política económica ya implementada por Cristina Fernández en el pasado resurja, complica el panorama.

El sector agrícola en Paraguay es otro grupo que se mantiene en alerta. La posibilidad de que vuelva a prohibirse el régimen de admisión temporaria de granos genera preocupación e incertidumbre en el mercado nacional. La disposición había sido levantada en 2016 por el presidente Mauricio Macri, permitiendo que Paraguay importe granos que, luego de procesarlos en territorio argentino, son exportados como productos agroindustriales.

Una restricción a la importación empujaría a Paraguay a competir con Estados Unidos por el 33% de los mercados del mundo, ya que estos países son los únicos que no pueden comerciar con China-EE.UU. a causa de la guerra comercial y Paraguay porque no dispone de relaciones diplomáticas ni comerciales con China.

Por tanto, se debería comenzar a diseñar estrategias que respondan a una eventual situación como la planteada, considerando la importante participación de la agricultura en el PIB del país (8,1%).

¿Cuál es el marco de política que puede seguir Paraguay para aminorar el impacto de la coyuntura argentina?

A continuación se plantea una serie de políticas públicas que podrían descomprimir el impacto en nuestro país de la compleja situación económica por la que se encuentra atravesando.

Área monetaria de la economía

El Banco Central del Paraguay (BCP) debería garantizar la liquidez (circulante) que requiere la economía para su funcionamiento. Esto pasa por reducir la colocación de Letras de Regulación Monetaria (LRM) a plazos largos, y realizar una reducción en las tasas de estos instrumentos, para desincentivar su uso por parte de las instituciones financieras, de forma que no quede inmovilizado el dinero en el Banco Central del Paraguay (BCP), sino que se utilice para otorgar créditos, con miras a estimular el consumo y la inversión.

El BCP también debe disminuir sus intervenciones en el mercado cambiario, a través de la venta de dólares, para evitar restringir aún más el circulante, que se encuentra en mínimos históricos.

No obstante, debe mantener un monitoreo permanente del tipo de cambio. Particularmente, de la evolución de las tasas de cambio de Argentina y Brasil, para evitar desalineamientos importantes que generen pérdida de competitividad en el país.

El BCP aún puede realizar modificaciones en el encaje legal en dólares, en caso de que necesite incrementar la oferta de divisas, sin que ello implique una reducción del circulante.

Finalmente, el BCP, ante el contexto de desaceleración económica, podría extender el esquema de refinanciación aprobado para el sector agropecuario a los sectores industrial y comercial.

Área fiscal de la economía

Paraguay se encuentra atravesando una desaceleración económica, que comienza a tornarse en recesión. La coyuntura económica de Argentina lo afecta por diversas razones, entre ellas: la presencia de turistas argentinos demandando bienes y servicios se reduce, por la importante depreciación cambiaria en el país vecino, y el contrabando se acrecienta, con los consecuentes efectos sobre la mermada actividad comercial.

En esta coyuntura, el gobierno debe acelerar las inversiones, lo cual pasa por facilitar y agilizar el proceso de adjudicaciones. En este punto es importante señalar que gran parte de los desembolsos de nuevas adjudicaciones se utilizan para pagar deudas atrasadas y, por tanto, el dinero no circula en la economía, sino pasa de un banco a otro como depósito.

El gobierno también podría considerar incrementar los desembolsos iniciales que realiza, por ejemplo, de 10% a 20%, así como acelerar los pagos de deudas atrasadas de los ministerios (Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, entre otros).

Finalmente, en el área tributaria se podrían refinanciar los vencimientos tributarios, de manera que el pago del impuesto se haga por cuotas y aliviar, en cierta medida, el flujo de caja de las empresas.

La actividad económica ya cerró el primer semestre de 2019 en caída, según cifras del Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP), a lo que habría que añadir la inestabilidad política, que inyecta mayor incertidumbre a los agentes económicos y, ahora, el complicado escenario político en Argentina. Paraguay cuenta con las herramientas para hacer frente a las condiciones adversas, sin embargo, la falta de eficiencia o poca capacidad de anticiparse a los resultados, limita los resultados que se pueden obtener.

En momentos como estos, nuestro país precisa la toma de decisiones y acciones inmediatas que devuelvan el dinamismo y, sobre todo, la tranquilidad a todos los sectores económicos y la sociedad en general, que apostaron y siguen apostando por el país. Hoy, las señales del gobierno son urgentes para mitigar el impacto que ya viene dejando el 2019.

El triunfo del peronista Alberto Fernández en las primarias argentinas, donde obtuvo 47,7% de votos frente al 32,1% de Mauricio Macri, implica un viraje del vecino país hacia una postura “populista”, lo cual genera profunda incertidumbre regional y, volatilidad en los mercados internacionales.

Durante la gestión de los Kirchner, aunque más acentuado en los dos períodos de Cristina Fernández, la política macroeconómica se caracterizó por importantes subsidios para la población, empleo público, control de precio, cepo cambiario y barrera comercial.

Los importantes subsidios y demás apoyos otorgados a la población durante la era de los Kirchner se llevaron a cabo sin disponer de los recursos para hacerlo, por tanto, el gasto público creció muy por encima de los ingresos que recibía el Gobierno, lo que llevó a un importante déficit fiscal.

Deuda

La probabilidad de que Argentina suspenda pagos de deuda en los próximos 5 años, trepó de 50% a 75%, el 12 de agosto, de acuerdo con datos de Bloomberg.

Inflación

El gobierno de Cristina Fernández enfrentó las presiones inflacionarias con control de precio, lo que generó fuertes distorsiones en la economía.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD