La presencia y los desafíos del BID en Paraguay

En Paraguay el financiamiento del Presupuesto General de la Nación se realiza a través de tres importantes fuentes. La denominada fuente 10 o recursos del tesoro, que provienen de impuestos, royalties y compensaciones recibidas de las hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá. La fuente 20 o recursos del crédito público, es decir, de préstamos de organismos internacionales, bonos internos y externos y finalmente, la fuente 30 o de recursos institucionales, generados por los propios entes públicos. Con el reciente anuncio de que un paraguayo ocupará la vicepresidencia del BID se abren nuevas perspectivas.

pib
pib

Las instituciones financieras internacionales ganaron espacios en el financiamiento público y privado y América Latina y el Caribe no fue la excepción. En 1959, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se convierte en el primer banco en su categoría en la región. Sus objetivos están anclados en la erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad mediante el desarrollo y la integración regional. En 1960 fue fundado el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que centraba aún más el foco geográfico. Y ya en 1968 se unió a la red la Corporación Andina de Fomento, hoy conocida como CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) de naturaleza público-privada.

Paraguay forma parte de muchas de las instituciones financieras mencionadas y es beneficiario de una serie de políticas de asistencia de los bancos de desarrollo como el BID. De hecho, numerosos proyectos y programas han sido posible mediante el financiamiento de estos organismos.

Sin embargo, desde la creación de la institución, Paraguay no ha ocupado un alto cargo dentro del esquema organizacional del banco, condición que le hubiera generado otras ventajas. Ahora, con el reciente anuncio de que un paraguayo presidirá la vicepresidencia del organismo internacional, se abren nuevas perspectivas al respecto.

Recursos del crédito público

PUBLICIDAD

En lo que respecta a la fuente 20, la deuda del sector público al cierre de agosto de 2020, asciende a unos US$ 10.959,9 millones o a su equivalente 30,9% del Producto Interno Bruto (PIB). Al desagregar por residencia del acreedor, los datos revelan que el 14% (alrededor de US$ 1.531,5 millones) representan a la deuda interna, por tanto, el mayor peso corresponde al pasivo externo (86% sobre la deuda total) y asciende a aproximadamente US$ 9.428,4 millones. Si se considera solamente a los acreedores denominados multilaterales y bilaterales, la deuda con estos organismos asciende a unos US$ 3.876,5 millones y representa al 35,3% de la deuda pública total del Paraguay. Entre los principales acreedores del Paraguay figura el BID, con el 17,8% de la deuda total del país.

¿Qué es BID y cuáles son sus políticas de asistencia en países como Paraguay?

El Grupo BID está constituido por el BID, el BID Invest (nombre comercial de la Corporación Interamericana de Inversiones, CII) y el BID Lab (nombre comercial del Fondo Multilateral de Inversiones, administrado por el banco). Entre los objetivos del BID Invest destacan la promoción del desarrollo económico de América Latina y el Caribe, a través del sector privado. Esta misión lo concretan ayudando a empresas privadas y estatales con financiación en forma de préstamos, inversiones de capital y garantías. BID Invest también se asocia con clientes para ofrecer servicios de asesoramiento y capacitación.

Por su parte, BID Lab es el laboratorio de innovación del Grupo BID. Realiza experimentos de alto riesgo para probar nuevos modelos que atraigan e inspiren al sector privado a solucionar problemas de desarrollo económico en América Latina y el Caribe.

PUBLICIDAD

El organismo cuenta con 2.000 empleados distribuidos en los cuatro continentes. Su sede se encuentra en Washington D.C. y posee representaciones en 26 países miembros de América Latina y el Caribe, así como también oficinas en Madrid y Tokio.

El BID obtiene recursos financieros de sus 48 países miembros, de empréstitos concedidos en los mercados financieros, de los fondos fiduciarios que administra y de operaciones de cofinanciamiento. El organismo cuenta con una clasificación crediticia triple-A, considerada la más alta.

Durante el 2019, el Grupo BID, aprobó un total de 106 proyectos de préstamo con garantía soberana por un financiamiento total de US$ 11.311 millones.

Como se observa, la intervención crediticia del BID es considerable. En ese sentido, Paraguay ha accedido aproximadamente a US$ 1.896 millones hasta agosto de 2020. De ese total, ha recibido el 37,4%, con lo que el saldo ronda los US$ 1.182 millones.

El apoyo financiero del organismo internacional figura en el país como el principal dentro del esquema de financiamiento con préstamos externos. Los créditos obtenidos de organismos multilaterales ascienden a unos US$ 4.468 millones. De ese total, los recursos concedidos por el BID representan alrededor del 42%. Los demás porcentajes corresponden a préstamos otorgados por la CAF - Banco de Desarrollo (33,3%); el Banco Mundial (9,7%); FONPLATA (7,5%); FIDA (0,6%); OFID (2,1%) y BEI (4,1%).

Infraestructura, energía y electricidad, entre otros

Los programas y proyectos financiados con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo se centran en áreas como infraestructura, energía y electricidad, además de apoyo a planes vinculados con la educación, la tecnología, la salud y de fortalecimiento institucional y financiero.

Los datos revelan una baja ejecución en determinados proyectos, considerando que los fondos son liberados por el BID, únicamente, tras el cumplimiento de ciertas etapas. En promedio, el nivel de utilización es del 60% con el adicional de que a algunos planes les restan pocos años o meses para que fenezca el plazo del paquete crediticio.

Además de la deficiencia en la gestión de los recursos, la composición del financiamiento con el BID revela que muchos proyectos, especialmente los de mejoramiento vial, resultan innecesarios bajo este esquema.

Estos proyectos rondan los US$ 600 millones cuando bien podrían utilizarse otras modalidades de contratación para la inversión pública vigentes en Paraguay. Algunas de estas herramientas, por ejemplo, son la Ley Nº 5102/13 “De promoción de la Inversión en Infraestructura Pública y Ampliación y Mejoramiento de los bienes y servicios a cargo del Estado”, más conocida como “Ley de Alianzas Público Privadas” (APP). Asimismo, la Ley N° 5.074/13 y 5.396/15 "Que establece modalidades y condiciones especiales y complementarias a la Ley Nº 1.045/83 “Que establece el régimen de Obras Públicas” mejor conocida como “Proyectos Llave en Mano”.

Otras normativas vigentes para el financiamiento de proyectos en Paraguay son la Ley N° 2.051/03 “Contrataciones Públicas” o las realizadas como parte de las obras públicas tradicionales, la Ley Nº 1618/00 “De Concesiones de Obras y Servicios Públicos”, dentro del marco regulatorio de las licitaciones y otras leyes.

Con estos elementos se presenta factible que la mayoría de las obras viales puedan pagarse por sí solas. De esta manera, se abriría espacio de financiamiento con créditos externos para otros planes y programas de igual impacto social y económico para el país.

Paraguay y vicepresidencia del BID: Una mirada general

Semanas atrás, el Banco Interamericano de Desarrollo renovó su directiva con el nombramiento de Mauricio Claver-Carone como presidente de la institución. Además, éste preside el directorio ejecutivo de BID Invest, el brazo del Grupo BID para el sector privado, y el Comité de Donantes de BID Lab, la incubadora del banco para proyectos de desarrollo de carácter innovador.

El presidente, quien es elegido por la Asamblea de Gobernadores, encabeza las reuniones del directorio ejecutivo, pero no goza de voto, salvo para romper un empate. Asimismo, es responsable de impulsar los asuntos diarios del banco y gestionar sus operaciones y administración con el apoyo del personal de la oficina del presidente. Su cargo le confiere la potestad de formular propuestas sobre la política general de la entidad considerada por el directorio.

En el proceso de presentación de candidatos había surgido desde el Poder Ejecutivo paraguayo, el nombre del ministro de Hacienda, Benigno López. Finalmente, no fue postulado como tal, pero sí consiguió el apoyo para convertirse en el vicepresidente de Sectores y Conocimiento (VPS) del Banco Interamericano de Desarrollo, un alto cargo nunca ocupado por un paraguayo. Se espera que López asuma este 19 de octubre, por un periodo de 3 años.

De acuerdo con el organigrama del BID, el cargo gestiona y administra departamentos como el de investigación, del economista jefe, el sector de infraestructura y energía. Asimismo, bajo su responsabilidad se encuentra el sector social, el de instituciones para el desarrollo, así como de cambio climático y desarrollo sostenible. Otros departamentos de preponderancia bajo la vicepresidencia de Sectores y Conocimiento es el del segmento de conocimiento, innovación y comunicación, como también el área de integración y comercio.

Sin entrar en juicios de valor personal ni los problemas que se suscitaron, el hecho relevante es que un paraguayo ocupará un alto cargo dentro del principal banco regional de desarrollo. Una institución financiera, que como se ha visto, es el principal acreedor de Paraguay, financiando desde hace años una serie de proyectos de gran impacto nacional. La presencia de Paraguay en el esquema ejecutivo del BID abre la posibilidad al país de acceder a una mirada general sobre las políticas de mayor asistencia a sectores donde las necesidades son urgentes y que son de primera mano conocidas. Además, de las ventajas de articulación de proyectos y oportunidades manejadas en los demás países miembros del BID.

Que el país cuente con un representante en el alto cargo del banco también acortará los vínculos, así como el impulso de la especialización de más paraguayos en las mismas necesidades del organismo.

Finalmente, el nombramiento de un funcionario paraguayo representa un plus para la imagen del país a nivel nacional e internacional, claves para la atracción de inversiones y el consecuente desarrollo y crecimiento económico.

*La presencia de Paraguay en el esquema ejecutivo del BID abre la posibilidad al país de acceder a una mirada general sobre políticas de mayor asistencia a sectores donde las necesidades son urgentes. Ventajas de articulación de proyectos y oportunidades manejadas en los demás países miembros del BID.

*Que el país cuente con un representante en el alto cargo del BID también acortará los vínculos, así como el impulso de la especialización de más paraguayos en las mismas necesidades del organismo. También representa un plus para la imagen del país a nivel externo.

* Si se considera solamente a los acreedores denominados multilaterales y bilaterales, la deuda del Paraguay con estos organismos asciende a unos US$ 3.876,5 millones y representa al 35,3% de la deuda pública total del país. Entre los principales acreedores figura el BID, con el 17,8% del pasivo global del país.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD