Donald Trump fue electo como presidente de los Estados Unidos. Contra todo pronóstico el empresario salió victorioso, inclusive teniendo a una gran parte del Partido Republicano en su contra. La elección del mismo tuvo sus repercusiones en algunos mercados, ya que ha anunciado ciertos cambios en algunas políticas económicas vigentes y también la extinción de otras.
En cuanto a los cambios planteados por Trump, se pueden destacar algunos. El primero, una reforma fiscal, la reducción de la tasa de impuesto a la renta de las corporaciones, con esto se busca mayor estimulación a la inversión en las empresas que incremente la productividad de las mismas y a la vez genere mayor empleo. De igual manera con el impuesto a la renta personal, en donde solamente habrá tres tramos en lugar de los siete actuales, implicando una reducción de cuatro de estos, con una tasa máxima del 33% para el tramo de mayores ingresos.
La segunda, un mayor gasto en inversión pública, de modo de crear empleo e incrementar la productividad; esta inversión pública será acompañada con participación privada. La tercera, mayor proteccionismo a la industria estadounidense; dentro de esto se encuentran los acuerdos que el país norteamericano tiene con diferentes países, como el acuerdo del Pacífico, el cual podría ser abandonado. Por último, existen algunos sectores que serán beneficiados y el presidente electo ya ha dado señales de cuáles serán: industrial, salud y financiero.
La política energética a ser impulsada por el magnate es la búsqueda de una independencia energética que plantea elevar la producción local de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo. El abandono al acuerdo global para la lucha contra el cambio climático tendría un impacto significativo en las empresas de energías alternativas que reciben subvenciones públicas.
Por último, en el ámbito local el impacto llegaría de manera indirecta y más bien por la suba de la tasa de política monetaria de la FED. Con referencia a esto último el presidente electo como la misma FED tienen ideas similares, ambos coinciden en que la economía americana se ha recuperado y por lo tanto no se justifican tasas muy bajas. Teniendo en cuenta esto, Trump ha mencionado en varias ocasiones la intención de incrementar dichas tasas. En diciembre último la FED ha señalado que en el 2017 se elevarán en dos o tres ocasiones las tasas. Esto implicaría para los próximos años un dólar más caro, mayor costo en el financiamiento y presiones al alza en los precios de bienes importados.
Brexit: Los británicos dejan la Unión Europea
La sociedad británica en un referéndum realizado el 23 de junio de 2016 votó a favor de abandonar la Unión Europea (UE), con una mínima diferencia. Tras dicho resultado el exprimer ministro David Cámeron tomó la decisión de renunciar, ya que el mismo había hecho una campaña a favor de la permanencia en el bloque europeo. Es la primera vez que un país deja la UE desde su creación, en 1992. Sin embargo, en algún momento del año se ha planteado efectuar un nuevo referéndum, en donde aseguran que el resultado de este podría ser diferente. Esto se fundamenta en que en la primera votación existió una baja tasa de participación de jóvenes, y estos últimos, en su mayoría, están a favor de la permanencia, ya que estos perderán privilegios, como el de poder vivir y trabajar en países que conforman dicho bloque.
El brexit ha traído consigo consecuencias económicas que ya se han empezado a notar desde el momento del referéndum. La caída de la libra esterlina fue la primera consecuencia en observarse, en donde en cuestión de horas la misma se desplomó 11% con relación al dólar. La salida de capitales podría poner en riesgo la financiación del déficit, se menciona que este último se encuentra alrededor del 7% del producto interno bruto. En materia de comercio internacional se tendrían inconvenientes, ya que perdería el acceso preferencial a ciertos mercados.
Analistas han elaborado una estimación sobre el impacto que causará a la economía británica la salida de la UE, indicando que se espera una contracción de dicha economía entre el 0,2% y 0,5%. Así también se aguarda que para el 2030, el PIB británico y la riqueza neta sean 5% y 4% menor abandonando el bloque europeo.
Brasil y Argentina continúan con incertidumbre
La economía brasileña se contrajo 2,9% en el tercer trimestre de 2016 frente al mismo período de 2015. Con esto en el acumulado del año la retracción es de 4,0% en comparación con el mismo período de 2015, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
El producto interior bruto (PIB) de Brasil retrocedió 3,8% el año pasado, su peor resultado en 25 años, y puede caer 3,4% en 2016, según las últimas proyecciones. De acuerdo con las previsiones del Gobierno, del Banco Central y de la mayoría de los organismos internacionales, la economía brasileña retomará este año el crecimiento, aunque solamente se espera un repunte en torno al 1%.
Analizando los sectores económicos, el agropecuario cayó 0,6% impulsado principalmente por el maíz y el arroz. Los servicios cayeron 2,2%, sobre todo por la baja en los subsectores transporte (-7,4%) y comercio (4,4%). Por su parte, el sector industrial cayó 2,9% en términos interanuales, lo que se explica principalmente por la baja de 3,5% de la industria transformadora. El gasto en consumo de los hogares cayó un 3,4%. Este resultado se explica por el comportamiento de los indicadores de inflación, tasas de interés, crédito, empleo e ingresos durante el período.
La formación bruta de capital fijo sufrió una contracción del 8,4% en el tercer trimestre de 2016, el 10º año consecutivo. Esta merma se explica por una disminución de las importaciones y la producción nacional de bienes de capital. El gasto de consumo del Gobierno cayó un 0,8%, en comparación con el tercer trimestre de 2015.
Con una economía debilitada el Banco Central redujo la tasa SELIC a 13,75%. Este es el segundo recorte consecutivo después de bajar los tipos de interés en la misma proporción en octubre, luego de tres años. El real se ha recuperado este año contra el dólar, durante todo el proceso de Dilma, y los episodios de corrupción, sumados al escenario de recesión, inflación y desempleo, hicieron que el año pasado en Brasil se disparara mucho el dólar, pero este año con el nombramiento de Meirelles en Hacienda y la ley de responsabilidad fiscal que instauró un nuevo orden contra el gasto público y la inflación, permitió que aumentara progresivamente la confianza en la moneda, ayudado también por las materias primas.
A esto se debe agregar que el Congreso brasileño aprobó el polémico proyecto de ley presentado por el gobierno de Michel Temer que limitará el aumento del gasto público durante los próximos 20 años.
En Argentina, la situación económica continúa complicada a un año del nuevo gobierno de Mauricio Macri. Los resultados de las medidas aplicadas aún no se observan y termina el año con déficit externo y fiscal, una inflación de más del 40% y con pérdida del poder adquisitivo del salario, que incluso llevó a la caída del consumo de bienes básicos como la leche.
El Instituto Nacional de Estadística (Indec) informa la evolución del PIB correspondiente al tercer trimestre del año. Con base en la variación trimestral cayó 0,2%, lo que significa que se mantiene casi inalterado en relación con el nivel registrado en el segundo trimestre del año; lo que implica un estancamiento y representa una caída de la actividad económica. Según analistas, probablemente el cuarto trimestre del año muestre una dinámica similar. La economía cayó 2,4%, en el acumulado del año, tras los ajustes aplicados por Macri para afrontar el déficit fiscal y atraer inversiones.
El FMI se mostró a favor de las reformas y para 2017 estima un crecimiento de 2,7%. El Gobierno es más optimista y prevé un alza de 3,5% en el PIB. Casi ningún sector de la economía se salvó de pérdidas en 2016, salvo entidades financieras, exportadores agrícolas y empresas mineras. Finalmente, la noticia más relevante en Argentina al finalizar el año fue la renuncia del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay. Esto fue acompañado de una reforma, al ser dividida la cartera en dos, Hacienda y Finanzas por otro lado.
¿Y en Paraguay cómo andamos?
Aún no se dispone de la cifra oficial, pero todo apunta a que la economía de nuestro país se expandió cerca de un 4,0% en 2016, mejorando así las expectativas de inicio de año. El 2017 sería similar con un crecimiento esperado de 3,7% según las cifras del Banco Central de Paraguay (BCP).
En el segundo semestre de 2016 la construcción fue el sector que impulsó el crecimiento, luego de alcanzar una tasa del 23% en el segundo trimestre; en el tercer trimestre se ubicó en 33%, un crecimiento interanual del cual no se ha visto en los últimos 10 años aproximadamente, explicado por las obras del sector privado y sector público, a esto se le sumaron las menores precipitaciones en el segundo semestre del año. Así también las binacionales obtuvieron un muy buen rendimiento. Es por esto que el sector de las mismas obtuvo un crecimiento interanual del 13,2%, luego de los récords alcanzados en generación de energía en setiembre, el buen desempeño de las binacionales se da principalmente por factores climáticos, estos últimos permiten un buen caudal hídrico propicio para la generación de electricidad.
La ganadería, luego de la caída en el primer trimestre, logró recuperarse con un buen crecimiento de 14,4% y el tercer trimestre continuó con buena dinámica, se incrementó 5,6%, potenciado por la mayor producción de ganado bovino debido principalmente a la mayor demanda del mercado ruso.
La industria creció 7,1% en el tercer trimestre, promovida principalmente por el subsector cárnico y aminorado por la industria textil. El sector de la agricultura obtuvo la misma tasa de crecimiento del 2,4%, al igual que el segundo trimestre, explicado por el buen desempeño de los principales rubros agrícolas. Por último, los servicios sufrieron una variación positiva de 1,4%, debido al repunte de las importaciones.
El 71% del PIB está impulsado por cuatro sectores que dependen netamente del clima para obtener buenos resultados, entre los cuales se encuentran la agricultura, la ganadería, binacionales y la construcción, esta última podría ser la menos dependiente con respecto al clima, aunque igualmente se ha demostrado que en periodo de lluvias dicho sector pierde dinamismo.
Si observamos el PIB, por el lado de la demanda, el consumo privado creció 1%, sin embargo el público vuelve a caer 5,4%, el factor que explicaría esto último es el recorte de gastos corrientes impulsado por el gobierno.
Falta de dinamismo
En materia de desempleo, las últimas cifras de la Encuesta Continua de Empleo para el tercer trimestre de 2016 indican que la tasa de desempleo fue del 6,9%, levemente superior al 6,3% que se registraba el año pasado al mismo periodo (6,0%) pero menor a la del segundo trimestre del año 2016. Se estima cerca de 84.000 personas buscan trabajo de manera activa. De esta manera se observa que la falta de dinamismo de la actividad económica se ha transmitido al mercado laboral.
Por el lado de la oferta se espera buena producción agrícola en 2017, pero con márgenes todavía ajustados y mucho endeudamiento. En ganadería, la reducción del hato ganadero tendría impacto en los próximos años, por lo que se espera una leve presión alcista dada la escasa disponibilidad de hacienda en el sector.
Por otro lado, el consumo tendría en el presente año un dinamismo similar al actual y se seguirían viendo elevados niveles de endeudamiento de las familias. La construcción crecería más de lo previsto y para 2017 las expectativas son muy positivas.
Fronteras: seguirá influyendo el comercio
Se espera una mejora en el comercio con Argentina, donde la elevada inflación en el país vecino seguirá generando incentivos para comprar en Paraguay.
La ejecución de las obras anunciadas por el Gobierno será de vital importancia para dar un impulso a la economía, sin embargo las injerencias políticas podrían tener repercusiones en estas. Por lo tanto, el 2017 será un año con incertidumbre en lo que respecta al Estado. Se debe tener en cuenta aquí que el 2017 es un año electoral.
Finalmente, la inflación volvió a cerrar el año dentro de la meta, terminando con solo un 3,9%, aunque levemente superior al 3,1% obtenido en el 2015. En diciembre, la inflación fue de 0,6% y las subas se dieron por los aumentos en los precios de alimentos y bienes duraderos. Luego de cuatro meses de incrementos en el precio de la carne vacuna, nuevamente esta volvió a ser un factor que presionó a la inflación al alza, explicado por un menor ritmo de faena, poca disponibilidad de hacienda y la mayor tasa de extracción realizada durante el año. Así también hubo incrementos en prendas de vestir y en servicios, en este último específicamente lo relacionado al turismo, lo cual es característico en esta época del año.
De esta manera, no se ven presiones significativas sobre los precios con lo que se espera que el BCP mantenga o incluso podría llegar a reducir las tasas si necesita estimular la economía. A fines de diciembre, la banca matriz decidió mantener inalterada su tasa de política monetaria, por lo tanto se mantiene la última fijada en julio. Dicha decisión se basó en el incierto panorama económico regional.
Vecinos
Tanto Brasil como la Argentina seguirán complicados en sus economías y estarán en incertidumbre a pesar de sus nuevos gobiernos.
Inflación
La inflación a nivel local volvió a cerrar el año dentro de la meta, terminando con solo 3,9%, aunque levemente superior al 3,1% del año 2015.
Desempleo
La falta de dinamismo de la actividad económica se ha transmitido al mercado laboral. Cerca de 84.000 buscan trabajo de manera activa.
Positivo
La construcción crecería más de lo previsto y para este ejercicio las expectativas son muy positivas para este sector.
Consumo
El consumo tendría en el presente año un dinamismo similar al actual y se seguirían viendo elevados niveles de endeudamiento de las familias.
Comercio
Se espera una mejora en el comercio con Argentina, donde la elevada inflación en el país vecino seguirá generando incentivos para comprar del país.
Durante el año pasado ocurrieron acontecimientos que modificaron sensiblemente el devenir de las distintas economías del mundo, principalmente la norteamericana y la europea, con repercusiones de diferentes intensidades en el resto de las regiones.
En 2016 accedió a la presidencia de EE.UU. Donald Trump, y los británicos salieron de la Unión Europea. Todo indica que en 2017 los EE.UU. y Europa crecerán a ritmos diferentes. Los primeros empujados por el plan de inversión de Trump, y los segundos más lentamente.
A nivel local, aún no se dispone de cifra oficial, pero todo apunta a que la economía de Paraguay se expandió cerca de un 4,0% el año pasado, mejorando así las expectativas iniciales. El nuevo año sería similar, con un crecimiento esperado de 3,7%, según las cifras del Banco Central de Paraguay.