El genio del tapizado

Al culminar la primaria en su Piribebuy natal, don Blasmir Alfonso se trasladó a Asunción para aprender el oficio del que viviría y con el que se ganó el reconocimiento de sus cientos de clientes en más de 56 años de labor.

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Apenas al llegar a la capital, en 1960, don Blasmir Alfonso Cabrera comenzó a trabajar como aprendiz en Nill Muebles, firma en la que se profesionalizó y desempeñó durante 31 años como tapicero. “Tengo que agradecer a la familia Nill porque en esa empresa aprendí la profesión y me formé como persona”, expresa. A la vez, se capacitó en otra firma para elaborar muebles de estilo, como los sillones Luis XV.

Cuando se hizo muy reconocido, y tenía ya grandes pedidos particulares que atendía en su casa, decidió renunciar y habilitar su propio emprendimiento. Allí hace juegos de living, muebles de estilo, retapizados y hasta modificaciones de modelos de sofás desde la estructura, dejándolos como nuevos, pero cuestan hasta un 50% menos.

Decoradoras y arquitectos lo escogen por el producto bien elaborado, entregado en el plazo acordado y por su honestidad. “Yo no abuso en el precio, cobro lo que vale el trabajo y tengo cualquier cantidad de clientes sin ningún tipo de publicidad”, cuenta orgulloso.

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De hecho, en la era digital 2.0, su publicidad sigue siendo solo de boca en boca, sin redes sociales ni página web. “Tengo muy buenos clientes porque la gente de plata te recomienda a otra gente de plata otra vez”, indica. Pero, debido a la gran competencia que existe en la actualidad, don Blasmir es consciente de que debe innovar, además de crear nuevos modelos. Por ello, junto con sus hijos, Roberto y Jorge, analiza la posibilidad de lanzar a mediano plazo el sitio electrónico de la empresa y una aplicación que permita a sus clientes armar su mobiliario desde el smartphone y formular sus pedidos.

El nombre de la tapicería, “El Genio”, fue inspirado por sus propios clientes, porque donde fuese que don Blasmir entregase los encargos, estos le decían: “Pero vos sos un genio”. Una característica muy apreciada del trabajo de esta casa es la exclusividad. “Los que me buscan lo hacen porque quieren exclusividad, porque así están seguros de que ese mueble que tienen ellos en su casa, nadie más lo tendrá”, añade.

Es así que todos los trabajos se producen sobre pedido y los tiene listos en siete días. La microempresa entrega hasta tres juegos de living por semana y casi siempre cuenta con encargos hasta para los próximos tres meses. Para cumplir con todos opera con cinco personas a su cargo, de enero a diciembre, de lunes a sábados, y de 6:00 a 18:00.

Con “El Genio” se pueden conseguir juegos de sofás económicos, desde G. 1.000.000 y hasta G. 12.000.000, en el caso de aquellos que requieren más detalles. “La línea moderna es lo que ahora más se vende, pero los modelos después pasan de moda y los clientes vuelven a cambiar. Eso sucede cada cinco a 10 años aproximadamente”, menciona el empresario.

Las obras que monta en el taller, que funciona en el patio posterior de su casa, se lucen hoy en cientos de hogares paraguayos, bancos, embajadas, hoteles, financieras, entre otros.

Silvana Bogarín Toledo / silvana.bogarin@abc.com.py

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