Sistema de evaluación (19)

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Sistema de evaluación (19)
Sistema de evaluación (19)Archivo, ABC Color

En esta ocasión puntualizaremos sobre la coevaluación de los aprendizajes, la autoevaluación y la autonomía del estudiante.

La coevaluación se refiere a la evaluación entre pares que realizan los alumnos de su actividad escolar. También del profesor con sus alumnos.

La coevaluación permite:

Tomar conciencia respecto de los avances y problemas individuales y grupales.

Desarrollar una serie de desempeños sociales, como la convivencia, solidaridad, sociabilidad, respeto mutuo, entre otros.

Asumir actitudes críticas frente a los demás.

Al profesor le permite valorar la actuación de los alumnos en el grupo y facilitar la reorientación de sus procesos de aprendizaje.

Al igual que la autoevaluación, la coevaluación es un proceso de aprendizaje paulatino y a largo plazo. Inicialmente pueden plantearse preguntas sencillas, como ¿qué hicimos?, ¿qué no entendimos?, ¿terminamos?, ¿qué faltó?, ¿por qué?

Posteriormente pueden plantearse preguntas de mayor complejidad. Como, por ejemplo:

¿Todos tienen el tema?, ¿por qué?

¿Se lograron los indicadores propuestos?, ¿por qué?

¿Todos trabajamos y colaboramos?, ¿por qué?

¿Hemos ayudado a nuestros compañeros cuando no entendieron?, ¿por qué?

¿Cuáles son las dificultades y problemas que tenemos en el grupo?, ¿por qué?, entre otros.

La autoevaluación y la autonomía del estudiante

La autoevaluación del estudiante es un nuevo reto educativo para el profesorado, pues supone otorgarle mayor protagonismo en su proceso de aprendizaje. El educador, sin renunciar a su compromiso, debe comprometer a sus estudiantes con su propio aprendizaje. Desde los primeros años de escolarización, todas las edades son aptas para la reflexión crítica sobre su propio progreso, la toma de conciencia sobre los aciertos y los éxitos, y sobre los errores cometidos. La autoevaluación es una estrategia psicopedagógica de autoestima y motivación para los estudiantes, a la vez que de autoexigencia. El educando debe constar la ejecución de una tarea, y tomar conciencia de si está bien realizada.

El profesor, con la puesta en práctica de la autoevaluación de los estudiantes y sin dejar de utilizar la heteroevaluación que le corresponde, está ayudando al estudiante a conocerse mejor y a que no delegue en otros (profesores o padres) la capacidad de enjuiciar lo que ha aprendido o lo que ha dejado de aprender.

La autoevaluación es un proceso mediante el cual el estudiante aprende y participa en su propia valoración. Le permite conocer sus logros y dificultades, analizar y considerar su acción individual y, en grupo, desarrollar una actitud de permanente conciencia y responsabilidad, además de alcanzar una mayor capacidad de autonomía y decisión.

No existe contradicción entre las actividades de evaluación y las que se desarrollan en los procesos de aprendizaje y de enseñanza, ya que con el mecanismo de autoevaluación, los agentes de los dos procesos se benefician mutuamente, porque ambos evalúan y, al mismo tiempo, enseñan y aprenden.

Cuando en la programación de los procesos de aprendizaje y de enseñanza, el autoaprendizaje y la autoevaluación juegan un papel relevante, se percibe con mayor claridad el nivel de aprendizaje logrado por el educando, la satisfacción del docente por la tarea realizada y, en ambos, el reconocimiento del esfuerzo empleado.

La autoevaluación se convierte en la base de la regulación permanente de la enseñanza y, paralelamente, en la autorregulación del aprendizaje.

Fuentes: CASTILLO, S. y CABRERIZO J. (2010) Evaluación Educativa de aprendizajes y competencias. Pearson Educación, S.A. Madrid.

TOBÓN TOBÓN, S. (2010) Formación integral y competencias. Pensamiento complejo, currículo, didáctica y evaluación. Bogotá: Ecoe Ediciones.