Así en la región oriental observamos vegetales que generalmente no se ven en la región occidental. El tipo de cultivo que se realiza en cada región e incluso en cada departamento varía principalmente de acuerdo al clima y al tipo de suelo de la zona.
¿Qué es el suelo?
Es la porción más superficial de la corteza terrestre, que se ha formado por la erosión y descomposición de rocas, puede contener además materia orgánica que proviene de restos de seres vivos, aire y humedad.
El suelo es el asiento de la vida, dado que los vegetales se desarrollan echando sus raíces en los suelos. La formación de un suelo tiene una duración media de unos 10 000 años, cuando permitimos que se pierda podemos considerarlo como irrecuperable, de ahí la importancia de conservar los suelos.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Clasificación de los suelos
En la región occidental tenemos suelos arcillosos saturados de sales a diferentes profundidades, de colores grises e impermeables y compactos; en el norte, en la frontera con Bolivia, se encuentran dunas arenosas (desierto).
En la región oriental encontramos diferentes tipos de suelos entre los que podemos citar a los suelos francos, arenosos, calizos, humíferos, entre otros.
Tipos de suelos
Según su estructura pueden ser:
- Suelos arenosos. Incapaces de retener el agua, son escasos en materia orgánica y por lo tanto poco fértiles.
- Suelos calizos. Abundan en minerales calcáreos y, por lo tanto, en sales que les confiere dureza, aridez y color blanquecino.
- Suelos humíferos. De tierra negra, en ellos abunda el humus o materia orgánica en descomposición. Retienen muy bien el agua, siendo muy fértiles.
- Suelos arcillosos. Compuestos por finos granos amarillentos que retienen muy bien el agua, por lo que suelen inundarse con facilidad. Generalmente fértiles, también se les llama suelos pesados porque cuando están húmedos son muy difíciles de labrar.
- Suelos pedregosos. Compuestos por rocas de distintos tamaños, son muy porosos y no retienen en nada el agua. Infértiles.
- Suelos limosos. De color amarillo-anaranjado, de media a baja fertilidad, con una alta capacidad para la compactación, lo que se traduce en baja capacidad de infiltración de agua y mala aireación para las raíces de las plantas.
- Suelos francos. Entre arcilloso y arenoso tienen una fertilidad media, muy interesantes para el cultivo de especies perennes, como el olivo o la vid.
- Suelos salinos. Son suelos donde la presencia de sales es muy alta, cuando se suma un suelo arcilloso con un suelo salino la capacidad productiva del suelo disminuye mucho.
El principal problema es que dificulta la absorción de agua por la planta, por lo que solo se pueden cultivar en estos suelos plantas adaptadas.
