A inicios de la década de 1860 salieron nuevamente a la luz cuestiones limítrofes entre los países que hoy conforman el Mercosur. Tanto la Argentina como el Brasil experimentaron gobiernos con fuertes ideas liberales y nacionales que, sumados a intereses económicos y políticos desencadenaron las antiguas pretensiones sobre el territorio paraguayo. En esta ocasión te acercamos una mirada sobre las causas que originaron el conflicto.
Paraguay, un país en la mira
Durante la gestión del presidente Carlos Antonio López, Paraguay se abrió al mundo, la introducción de nuevas tecnologías y producción modernizaron la industria y fortaleció la economía. Sin embargo, el entorno geopolítico comenzó a entretejer una de las guerras más cruentas registradas en Suramérica: la Guerra contra la Triple Alianza. Además de las viejas cuestiones limítrofes sin resolver, se sumaron en las causas las posiciones políticas que utilizaron la excusa de la guerra para imponer un nuevo modelo político al Paraguay, acorde tanto a los intereses de la región como a la economía internacional en el contexto de la revolución industrial.
El contexto regional
Argentina tenía pocos años de ser un país unificado bajo el régimen federal desde que llegó a la presidencia Bartolomé Mitre, quien incluyó en sus discursos un lineamiento antiparaguayo, de persecución a la política unitaria y conservadora de López; modelo opuesto al que dominaba la región. Desde el diario La Nación, Mitre llamaba ya, en 1862, a una guerra contra el Paraguay,«para imponer la civilización».
Por otro lado, el Imperio del Brasil, al que también había llegado al poder el Partido Liberal, tenía fuertes intereses en las fronteras al norte del río Apa y al este del río Paraná, rica en yerbales naturales.
En medio de esta compleja perspectiva, el detonante ocurrió en Uruguay, donde el caudillo Venancio Flores derrocó al Gobierno legítimo de Bernardo Berro, apoyado por el Imperio del Brasil y por la Argentina. Paraguay, con lazos y compromisos asumidos con el Gobierno uruguayo interpretó la intromisión del Brasil como una amenaza al equilibrio en la región del Plata y ofreció su ayuda al Partido Blanco, al que pertenecía Berro, declarando la guerra al Brasil.
En el proceso de ayuda del Paraguay al Uruguay se presentó una nueva dificultad. Argentina negó el paso por su territorio para que las tropas paraguayas llegaran hasta el Uruguay, razón por la cual Paraguay también declara la guerra a la Argentina.
Ante esta situación, representantes de la Argentina, Brasil y Uruguay firmaron el 1 de mayo de 1865 el conocido Tratado Secreto de la Triple Alianza en el que justifican legalmente gran parte de las atrocidades de la guerra. Sin embargo, estas acciones fueron planificadas con mucha anticipación, casi un año antes, en junio de 1864, con el tratado de Puntas del Rosario donde ya se habían aliado Brasil, Argentina y Venancio Flores del Uruguay.

Fuente: CARDOZO, E. (1989) El Paraguay Independiente. Asunción: Schuartzman.
