El ascensor…compartir espacios pequeños

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¿Para qué quiero saber cómo se usa el ascensor, si en donde yo vivo no existen…? Quizá esta sea tu reacción, pero en algún momento de tu vida puedes verte en la necesidad de usarlo y debes saber qué comportamiento se espera en estos espacios.

• Como es un espacio pequeño, además cerrado, los olores se impregnan fácilmente. Por lo tanto, cuidemos de no usarlo como sustituto del baño (para ventosear, escupir, vomitar, etc.) o como un basurero.

• No es de gente educada escribir en los ascensores, pues no son lugares para expresar nuestros sentimientos. Hay que mantenerlos limpios, sin rayones ni letreros.

• Los objetos explosivos no deben trasladarse en los ascensores. Si hay necesidad de subir garrafas o elementos inflamables, por más incómodo que resulte, es preferible llevarlos por las escaleras.

• Los ascensores hospitalarios son especiales. Debemos respetar las señalizaciones de los centros médicos que indican que tal o cual ascensor son de uso exclusivo para el traslado de enfermos o materiales hospitalarios. En el primer caso, si lo usamos, podemos retrasar la atención médica que una persona requiere de manera inmediata y, consecuentemente, causar la muerte. En el segundo, nos exponemos a materiales que desconocemos qué efectos pueden tener en nuestro organismo.

• No juguemos con los botones; marquemos el número del piso a donde queremos llegar. A los demás usuarios no les parecerá gracioso quedarse en cada piso y perder tiempo. Asimismo, es una broma de muy mal gusto tocar la alarma sin necesidad y solo con la intención de llamar la atención.

• Respetemos la cantidad de personas permitidas en cada tipo de ascensor. Podemos esperar que retorne o si disponemos de escaleras y ánimo, utilizarlos.

• Los que van más lejos, se deben colocar al último; y cerca de la puerta los primeros en bajar.

• Los temas íntimos no deben ser tratados en los ascensores, pues es un espacio público.

• Es bueno saludar al entrar en un ascensor, y despedirse también.

Fuente: Los valores en la convivencia (Uso de los espacios públicos). Ed. Grupo Cultural S. A., Madrid, pág. 77-78.