13 de septiembre de 2005 - 09:09
Los constructores de catedrales (1ª parte)
Este artículo tiene 20 años de antigüedad El templo cristiano era el núcleo espiritual y social de la ciudad. En él se enseñaba, se rezaba y se santificaban las fiestas. La edificación de una catedral tradujo la voluntad de reunir a los cristianos al mismo tiempo: la devoción y el ansia de prestigio. En los tajos reinaba una rigurosa jerarquía que iba desde el arquitecto al peón.