Los profesionales explicaron que aplican hormonas a las hembras de las citadas especies carnívoras y tras el desove, los huevos son fertilizados en la incubadora.
En la incubadora permanecen de 18 a 24 horas y luego las larvas son trasladadas a las piletas de alimentación, donde son inducidas a alimentarse con balanceados a fin de que los alevines tengan el tamaño requerido para ser trasladados a las piletas para proseguir con el proceso de crecimiento, según explicó la Dra. Teresita Rojas.
La estación de piscicultura de San Cosme y Damián, que cuenta con 33 piletas, tiene una capacidad de producción de tres millones de alevines de diversas especies, dijo la profesional, y agregó que en el lugar también se reproducen otras especies omnívoras, como el pacú, la boga y el carimbatá.
El sector Medio Ambiente de la binacional también tiene una estación de piscicultura en la ciudad de Ayolas, donde se dedican a la cría de tilapias.
