Narcopolicías : Penas de hasta 20 años

Los nueve presuntos narcopolicías capturados en la cuarta fase de una operación que permitió la incautación de casi tres toneladas de cocaína se exponen a una pena de hasta 20 años de cárcel. Estas rimbombantes detenciones golpearon aún más la deteriorada imagen de la institución policial.

El comisario principal Edelio Loreiro (con quepis azul), el suboficial superior Venancio Bolaño (tapado por el comisario Loreiro), el suboficial inspector Pablo César Moraez (buzo rojo), el suboficial inspector Luis Carlos Gómez Santa Cruz (con una  toalla al cuello), el subcomisario Sebastián Silva (con quepis rojo) y el subcomisario Pedro Molinas (con quepis naranja).
El comisario principal Edelio Loreiro (con quepis azul), el suboficial superior Venancio Bolaño (tapado por el comisario Loreiro), el suboficial inspector Pablo César Moraez (buzo rojo), el suboficial inspector Luis Carlos Gómez Santa Cruz (con una toalla al cuello), el subcomisario Sebastián Silva (con quepis rojo) y el subcomisario Pedro Molinas (con quepis naranja).Archivo, ABC Color

Más “inoportuna” no pudo ser la detención de los nueve policías que supuestamente protegían a cambio de dinero al narcotraficante más buscado del país, Faustino Ramón Aguayo Cabañas (42).

Resulta que los citados arrestos terminaron por desmoralizar aún más a los 25.000 hombres y mujeres que integran la Policía Nacional, justo en un momento en el que se discute la militarización de la lucha contra el crimen organizado, una idea impulsada por el mismo presidente de la República, Mario Abdo Benítez, y secundada, obviamente, por su ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor.

Los agentes que vinieron a caer en el peor momento posible fueron grabados hablando por teléfono con el capo narco Aguayo y con uno de sus hombres de confianza, Gustavo Benítez Fleitas (27), quienes continúan fugitivos.

Los efectivos ahora detenidos son el comisario principal Edelio Celso Loreiro Báez (46), quien fue jefe de la comisaría 1ª de Pedro Juan Caballero; el subcomisario Pedro Molinas Noguera (43), extitular del departamento de Crimen Organizado en Pedro Juan Caballero; el subcomisario Sebastián Ramón Silva López (38), exresponsable de la comisaría 15ª de Puentesiño, y el subcomisario Rubén Darío Duarte Jacquet (40), quien también fue jefe de esta última unidad.

La lista sigue con el suboficial superior Venancio Bolaño Torrez (50), quien fue jefe del puesto policial 17ª de la colonia Lorito Picada de Pedro Juan Caballero; el suboficial inspector Mario Figueroa Velázquez (41), quien fue integrante del departamento Antinarcóticos en Concepción; el suboficial inspector Luis Carlos Gómez Santa Cruz (34), quien fue jefe de la comisaría 9ª de la colonia Chirigüelo de Pedro Juan Caballero; el suboficial inspector Pablo César Moráez Melgarejo (32) y el suboficial primero Carlos Ever Navarro Morales (34), quienes fueron personal de planta de la comisaría 15ª de Puentesiño.

Imputaciones

Los nueve agentes están imputados principalmente bajo la figura contenida en el artículo 39 de la Ley 1340 antidrogas, que dice que “el funcionario público, militar o policial que prevalido de su investidura, o con su complicidad o encubrimiento cometiere cualquiera de los delitos previstos en esta ley, sufrirá la pena máxima correspondiente al grado de su participación”.

Otros hechos punibles atribuidos a los policías es la asociación criminal, contemplada en el artículo 239 del Código Penal, y el cohecho pasivo agravado (coima), del cual se habla en el artículo 301 de la misma norma.

Según estimaciones del Ministerio Público, la sentencia que pueden sufrir los agentes llega a nada menos que 20 años de encierro, justamente por el agravante de ser funcionarios que en teoría deberían combatir el narcotráfico, uno de los principales brazos del crimen organizado.

Según las escuchas telefónicas efectuadas por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), en una ocasión el comisario Loreiro exigió G. 600.000 a Aguayo. El subcomisario Molinas habría cobrado US$ 200.000 para liberar una carga de cocaína y los subcomisarios Silva y Duarte recibían G. 1.500.000 mensualmente y cobraban un plus por cada carga que dejaban bajar y escoltar en su zona de cobertura. Los cinco suboficiales también recibían plata por dejar operar a los narcos y, por supuesto, permitir el desplazamiento de la droga, según la investigación.

ileguizamon@abc.com.py