–¿Porqué hacen esto?
–Hacemos esto porque pensamos que Creative Commons y su esquema de licencias sientan los cimientos para la construcción de un ecosistema digital más saludable y sostenible. Más que trabas, vimos en el escaso desarrollo informático y conectivo de nuestro país una oportunidad: la de llevarlo a cabo de una manera más eficiente y equilibrada. Lo que buscamos es ser una fuerza motriz positiva dentro de ese naciente movimiento de desarrollo y formación de un ambiente digital de información propio.
La adopción y uso de las licencias CC son el primer paso.
–¿Encontraron trabas en la legislación paraguaya?
–Hasta ahora ninguna muy evidente. Las licencias CC son abstracciones de la ley, y están en pleno acuerdo con ella. Son contratos privados en los que el autor o creador consiente en otorgar de antemano ciertos permisos, los cuales están tipificados en la Ley 1328/98, de Derechos de Autor y Derechos Conexos.
Por ejemplo, en la nota de “Propiedad Intelectual” de ABC Color Digital se otorga un permiso que dice: “el usuario puede visualizar todos los elementos, imprimirlos, copiarlos y almacenarlos en cualquier soporte físico siempre y cuando sea, única y exclusivamente, para su uso personal y privado, en un ámbito exclusivamente académico o doméstico”. Y también aclara: “Queda, por lo tanto, terminantemente prohibida su utilización con fines comerciales, su distribución y/o publicación, así como su modificación o alteración sin expresa autorización de Editorial Azeta SA”. Y va más lejos, dando un lindo paso con lo siguiente: “Editorial Azeta SA autoriza menciones de sus contenidos en otros sitios web, (…) siempre y cuando reproduzcan un breve resumen de los contenidos de ABC Color o de ABC Color Digital y dispongan un enlace de hipertexto hacia la página web fuente de ABC Digital.”
La nota de propiedad intelectual que usa ABC tiene casi 500 palabras, 10 cláusulas y está ubicada en un lugar poco accesible y práctico. Sin embargo, hace las mismas concesiones y retiene los mismos derechos de propiedad que una licencia CC BY-NC-ND. (Atribución, No Comercial, Sin Obras Derivadas).
Es clave entender que con una licencia CC el creador retiene el total de la propiedad intelectual de la obra, pero da permiso adelantado para distribuir o copiar el trabajo, de acuerdo a ciertas concesiones. En lugar de “Todos los derechos reservados”, se pasa a “Algunos derechos reservados”. Entonces, nunca se entra en fricción con la ley. Se la complementa.
–¿Cómo se entera la gente de las novedades?
–Por ahora, a través de FB, Twitter y el blog en http://cc.tedic.org/.