La compañía nipona cesó la recepción de solicitudes de reparación de su mascota más conocida, un perro robot capaz de ladrar, identificar la cara de su dueño y desarrollar un carácter propio en función de las interacciones con sus propietarios y el entorno. Con el fin de prolongar la vida de sus cachorros, los amos de los Aibo han abierto una página en internet en la que intercambian información para poder repararlos.
12 de noviembre de 2014 - 22:11
El perro robot dejará de existir
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