En la actualidad, muchas son las reuniones importantes en las que se prescinden de la formalidad en el vestir. Para los oficiales o agentes de protocolo, puede ser clásico o moderno, pero, a su vez, deberá ser discreto y, sobre todo, cómodo.
Por lo general, estos profesionales visten prendas más clásicas, siempre y cuando el tipo de evento en el que se desempeñarán lo amerite, recordando siempre que esta vestimenta suele venir impuesta por la temática del acto o evento.
Tips para vestir sin equivocarse
Para las mujeres, lo correcto es usar ropa de colores oscuros si el evento es formal, ya que lo ideal es que la profesional de protocolo pase desapercibida. El uso de pantalones en eventos sin mucho formalismo está permitido; no obstante, se recomiendan las faldas en ocasiones estrictamente formales o muy elegantes. Estas jamás deben quedar a más de un palmo por encima de las rodillas. No es recomendable el uso de camisas o blusas que sean transparentes y se debe tener un cuidado especial con los escotes; no deberán ser muy pronunciados, ya que pueden impedir la movilidad adecuada. Si se da la ocasión de vestir en un evento sencillo, se recomienda usar traje sastre con saco y pantalón, no muy ajustado, ya que todo lo ceñido al cuerpo resulta llamativo. Otro cuidado importante es cómo llevar el pelo: no permitir que tape el rostro, que siempre debe estar despejado. Si se tiene el pelo largo, es recomendable recogerlo con una coleta o un rodete sobre la nuca.
Además, se debe evitar en lo posible vestir zapatos de tacos muy altos, pues resultan sugestivos y, principalmente, incómodos. Con relación a las uñas, las mujeres no deben llevarlas muy largas y, por sobre todo, nunca pintadas con colores llamativos.
En cuanto a los hombres, el secreto de la vestimenta está en saber combinar adecuadamente las prendas. Se desaconsejan las camisas estampadas para este tipo de trabajo, pues son demasiado vistosas y difíciles de combinar. Los tonos más adecuados son el celeste o blanco.
Un grave error sería mezclar prendas formales e informales. La corbata, símbolo de la elegancia masculina, debe ser discreta, a rayas o de un solo color, pues transmiten seriedad.
En cuanto al pelo, los hombres deben llevarlo corto, sin sobrepasar el cuello de la camisa, y tener las uñas cortadas a la altura de la punta de los dedos. Las medias deberán combinar con los zapatos o pantalones, mientras que el cinturón deberá ser a juego con los zapatos.
Si se visten de traje y corbata, los zapatos, indefectiblemente, deben ser con cordones. Así también, es recomendable evitar la combinación de cuadros con rayas y la mezcla de más de dos colores.
Es importante recordar que el funcionario de protocolo debe llegar al lugar del evento antes que el anfitrión, razón por la cual debe cuidar al máximo su vestimenta, pues es la primera imagen de cualquier acto o evento.
Hasta la próxima entrega.