Calambres

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Una imagen que desconcertó al ámbito deportivo internacional fue la del conocido tenista español Rafael Nadal aquejado por un fuerte espasmo muscular frente a miles de televidentes de todo el mundo. Lo ocurrido hace aproximadamente un mes, mientras respondía preguntas durante una conferencia de prensa, hizo que se resbalara y cayera de la silla al suelo brindando un desagradable espectáculo.

Lo que le sucedió a la estrella del tenis no afecta solamente a deportistas profesionales o amateurs, también a oficinistas y amas de casa, entre otros. Cualquier ser mortal puede verse atacado por un calambre, que no es otra cosa que una contracción muscular involuntaria que, pese a no ser grave, es muy dolorosa y puede paralizar momentáneamente la zona del cuerpo involucrada.

Causas

Las manifestaciones más frecuentes suceden en los pies, los muslos, las pantorrillas o los brazos, aparecen sin aviso previo y suelen ser de corta duración, aunque la intensidad haga que parezcan horas. Entre los causantes principales se encuentran la deshidratación; la mala circulación de la sangre, que ocasiona mucha acumulación de líquido en el organismo, y determinados malos hábitos. Permanecer en ambientes muy fríos, haber hecho algún movimiento súbito o imprevisto, la insuficiencia de minerales y sales, y una baja oxigenación muscular son otros motivos.

Los especialistas en general advierten que los incidentes son más comunes en los atletas que realizan esfuerzos físicos intensos sin suficientes ejercicios de precalentamiento.  "Los espasmos musculares aparecen cuando se efectúa una gran actividad física sin que el cuerpo esté acostumbrado a efectuarla o no se tiene una constancia rutinaria como para soportar el esfuerzo que requiere el ejercicio", afirma con solvencia la licenciada en Ciencias del Deporte e instructora profesional de musculación Ingrid Benítez, sobre el origen de este intenso dolor también común en las embarazadas, que suelen enfrentarlos generalmente durante el segundo y tercer trimestre del periodo de gestación del bebé. 

Alimentación adecuada

La incorrecta elección de los alimentos que componen la dieta diaria influye en que una persona sufra de calambres. El calcio, potasio, hierro, y las vitaminas B, C y D contribuyen a mejorar este trastorno. Aunque la banana es el alimento por excelencia para evitar pasar por esta desagradable experiencia, también contribuyen otros alimentos, así como cápsulas naturales especiales. "Los alimentos ricos en vitaminas y minerales son beneficiosos, y se pueden encontrar en verduras, frutas, legumbres, frutos secos o yogur", menciona Ingrid y señala la  importancia de que la gente asuma que fumar y abusar del café y el alcohol son costumbres que usualmente se relacionan con el hecho de experimentar este fenómeno corporal.

PARA SABER

No realizar ejercicios físicos después de comer.

Las desagradables contracciones musculares pueden afectar a personas que llevan una vida sedentaria y también las muy activas, ¿qué causas ocasionan y qué tipo de primeros auxilios se deben aplicar al momento de padecer calambres? Son dos preguntas que surgen cuando este intenso dolor aparece sin que consigamos responder al momento.

 

Aplicar masajes suaves en la zona afectada durante 15 minutos (estos se deben hacer en dirección contraria a la contractura).

Darse duchas calientes, ya que reducen el dolor y, a la vez, previenen la aparición de espasmos.

Moverse promueve el normal flujo sanguíneo. Mantener por mucho rato la misma posición no ayuda mucho.

Vendar el área, porque las vendas suelen calmar el dolor, aunque no es conveniente ajustarlas mucho para no causar hinchazón. Si la molestia se prolonga, hay que mantener las vendas puestas.

Caminar diariamente durante 30 minutos.

Elongar los músculos antes de iniciar cualquier actividad física, para que estos no trabajen en frío.

Si el dolor no baja de intensidad, es mejor recurrir a un especialista para iniciar un tratamiento.

Texto Delia Battilana || dbattilana@abc.com.py