Saber dialogar

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2425

Es un ejercicio que se basa en el respeto y la experiencia. Aunque la convivencia no resulte fácil, el diálogo conduce a la confianza y al crecimiento personal e impulsa a un mejor relacionamiento con los demás.

La premisa más importante para que cualquier relación interpersonal sea exitosa es saber dialogar. Mediante esta acción se concreta un interesante ejercicio de "ausentarse de uno mismo" para empatizar con el otro. Uno se desarrolla si lo sabe aprovechar, ya que la personalidad se complementa con los elementos y las características positivas que influyeron.

“Existe un famoso dicho: ‘Dios nos regaló dos orejas y una sola boca’. Es evidente que, para dialogar es fundamental callar y escuchar. Inclusive es interesante lograr un silencio interior y hasta a veces exterior, de tal manera que pueda ir conociéndome más a través de ese diálogo íntimo. Por otro lado, si sé escuchar podré conectarme con los sentimientos y las emociones. Existen momentos, durante el diálogo, en que debo imponerme y hacer que me escuchen y existen otros en que quizás lo que sostengo sea verdad; sin embargo, que lo exprese en ese instante, lugar o de tal manera, no ayudará a incrementar la empatía y confianza”, señala la licenciada en psicología, Claudia Viola Cacavelos.

Esperar el momento

Muchas veces en una relación de pareja, cuando uno de los dos falla, algunos optan por dialogar cuando están más tranquilos, dejando transcurrir un tiempo. “Esta es la mejor opción. Diría que hasta es la clave del éxito en muchos casos. Cuando se actúa nervioso, de manera impulsiva y sin pensar verdaderamente en los sentimientos, se tiende a lastimar o a resquebrajar la relación. Siempre uno de los miembros es más paciente y el otro ansioso, aunque el secreto está en ceder, este es un ejercicio que conviene practicarlo de a dos, pues a veces estos roles, por la salud emocional de la pareja, se deberían invertir. No siempre la misma persona debe iniciar la conversación, porque al final se puede dar por vencido en la lucha por la supervivencia”.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Errores frecuentes al dialogar

Los errores más comunes comienzan desde el momento en que se quiere imponer la experiencia personal o el consejo como absoluto, negando la oportunidad a otras opiniones que quizás, según las circunstancias, sean mejores que las que uno propuso. Esta estrechez mental —y hasta a veces emocional— dificulta el diálogo y posiblemente evite otro intento de acercamiento entre dos personas.

Diferencias

Existen diferencias entre dialogar, conversar y discutir. En el primero se busca llegar a un consenso, arreglo o acuerdo en el que ambas partes se sientan plenas y satisfechas. Generalmente, contiene mayor carga psicológica y emocional. La conversación es más coloquial y cotidiana, en cualquier plano y con objetivos más superficiales, pues cuando se conversa podría no existir empatía. El último, sin embargo, se vale de ciertas opiniones, creencias y pensamientos. No implica necesariamente que exista dificultad o roce entre los que discuten, simplemente se procura encontrar mayor razón, destacar ideas y prevalecer argumentos fundados.

¿Cómo decir los aspectos que nos molestan?

“No solo es bueno, sino sano. Manifestar los aspectos que molestan de la otra persona es conveniente, aunque es más importante aun comprender cómo, cuándo y dónde debe prevalecer el respeto. En cuanto al cuándo, muchas veces depende de los involucrados. Cuando me hieren necesito un proceso de aceptación y perdón hacia el otro y si es al revés, la fase sería de aceptación del error, que es aún más difícil. Por último, el dónde implica que si la dificultad o molestia es con una persona, el diálogo debe ser en privado, si es con más personas se propiciará un momento específico y un lugar para concretar el tema”, apunta la especialista.

dbattilana@abc.com.py