Carlos Antonio López formó parte del segundo consulado junto con Mariano Roque Alonso desde 1841. Las obras más importantes de este gobierno fueron la disposición de acuñar una moneda nacional y la declaración oficial de la independencia patria con el establecimiento de los símbolos nacionales. Luego, un nuevo Congreso lo designó como presidente del Paraguay en 1844.
En el aspecto industrial, don Carlos inició la construcción del ferrocarril, cuya inauguración se realizó en 1861. Otra obra de gran valor fue el establecimiento de la fundición de hierro en Ibycuí, en el sitio conocido como La Rosada. En el ámbito cultural, cabe mencionar la creación del Himno nacional y el auge del periodismo durante esta etapa, pues el 26 de abril de 1845 apareció el primer periódico en nuestro país con el nombre de El Paraguayo Independiente.
La educación recibió especial atención durante su periodo, fueron abiertas escuelas elementales y otras de nivel superior, como las aulas de Matemática y Filosofía. En 1858, 16 alumnos que se caracterizaban por su dedicación al estudio fueron becados por el Gobierno para continuar con su instrucción en Europa.
Con respecto a las construcciones durante esa época, arribaron al país profesionales de la arquitectura, como el inglés Alonzo Taylor y el italiano Alejandro Ravizza, quienes tuvieron una importante participación en la modificación urbanística del Paraguay. Se iniciaron las edificaciones del Palacio de Gobierno, la Estación del Ferrocarril, el Cabildo y numerosos templos e iglesias.
Algunos consideran a Carlos Antonio López el mejor presidente que tuvo nuestro país y para otros, tal vez, resulta irrelevante su figura como mandatario, pero lo que no se puede negar es el gran valor histórico y cultural de las obras realizadas durante su gobierno.
Por Viviana Cáceres (18 años)