Por Yenny Báez (19 años)
Decidida, responsable y trabajadora incansable, así se define Mariel. “Me considero muy afortunada de estar en un lugar donde aprendo a perfeccionarme y a trazar mi presente como diseñadora”, asegura. Estudiante del último año de Marketing (UNA) y con varios proyectos a concretar, busca nuevos retos para su crecimiento personal.
“Sin darnos cuenta, todos estamos inmersos en el mundo de la moda, ya que siempre está esa inquietud de saber si me veo bien, si llevo la ropa adecuada; además, creas o no, la vestimenta es la expresión externa de tu personalidad”, asevera.
¿El marketing necesita de la moda? “El marketing no puede vivir sin la moda y viceversa, porque ambos se complementan y se necesitan para destacar lo mejor que hay en uno mismo”.
“A todos nos importa la moda, consciente o inconscientemente”. Aún no termina su carrera, sin embargo, trata de desarrollar los conocimientos adquiridos en largas horas de estudio, en las jornadas de trabajo. “Ser profesional es esforzarte para luego cumplir tus objetivos”.
¿Tu mayor inspiración? “Si bien hay destacados personajes, Dior, Chanel o Gucci, mi gran inspiración es la ciudad, sus colores, los lugares y la gente que aquella alberga; son fuente de creatividad que imprimiría a mis diseños”.
Mariel quiere ser profeta en su tierra. “No hace falta que vaya a París o a Roma para demostrar el talento que poseo; amo Paraguay y prefiero vivir aquí, en mi pequeño rincón del mundo”.
Para ella, lo mejor está por venir. “Admito hoy y siempre: las prendas no son solo telas; son vida en una silueta, arte ante los ojos y son parte de mi vida”.
