Crossfit deporte del momento

Es aconsejable que el médico de cabecera diga si se puede practicar un entrenamiento exigente, que requiere esfuerzo. Una incorrecta ejecución de los ejercicios lesiona a nivel columna y hombros, que llega a fracturas. La guía de un entrenador ayuda a no realizar movimientos bruscos y aumentar la confianza en uno mismo.

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El entrenador Julio Benítez detalla los pormenores del crossfit y el doctor Daniel Campos, especialista en ortopedia y traumatología, expone los aspectos de cuidado para los practicantes.

“No hay límite de edad para practicar crossfit”, nos dice Julio Benítez, entrenador de Gigantes CrossFit; a partir de los 4 o 5 años los chicos ya pueden coordinar los movimientos necesarios, y empiezan por supuesto más en formato de juego, en equipos o en pareja, con lo cual ya van aprendiendo desde temprano a cooperar en grupos. “No está contraindicado para personas que no hayan practicado deportes previamente, ya que todos los entrenamientos se adaptan a la condición física de cada uno y comienzan de una manera sencilla. Así el atleta puede comprender las progresiones de los ejercicios. Muchos acuden al gimnasio buscando encontrar lo que ven en competencias, otros por diversión”.

En una misma clase se puede encontrar una gran variedad de edades y condiciones físicas. Se comienza por un calentamiento grupal de 10 a 15 minutos y a partir de ahí se divide el entrenamiento en principiantes, avanzados y RXD, que corresponde al grupo de atletas con habilidades gimnásticas superiores. Estos levantan mucho peso en halterofilia (pesas), explica Benítez. El horario preferido de los crossfitters suele ser a primera hora de la mañana, desde las 5:45; el tiempo de práctica es de una hora, y se puede extender a tres, cuando es un atleta de competición, comenta el profesor Benítez.

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Consultamos al doctor Daniel Campos, traumatólogo, sobre los puntos a considerar al practicar Crossfit, y señala que “en los últimos años se ha convertido en un modo de entrenamiento popular que trae consigo ciertas demandas a nivel físico-metabólico. En cuanto a la incidencia de lesiones relacionadas, con la correcta evaluación y progresión desde el comienzo, más unas pautas de control y planificación, no debería conllevar mayor riesgo de lesión que cualquier otra actividad deportiva. Pero sucede que en numerosas ocasiones en este tipo de actividades en que existe una considerable cantidad de esfuerzo y fatiga asociada a una incorrecta técnica de ejecución de los ejercicios se producen lesiones osteoesquéleticas de diversa índole, como roturas fibrilares, distensión de ligamentos, fracturas por estrés, entre otras lesiones son agudas y se producen en la zona lumbar y el hombro”, culmina.

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