Masaje facial

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El masaje en el rostro es una de las sesiones más placenteras. Ayuda a activar la circulación y mejora la expresión que delata el cansancio. Las manipulaciones suaves recorren desde la barbilla, mejillas, hasta la frente con pellizcos y caricias.

Así como el cuerpo, el rostro también necesita un masaje para adquirir mayor firmeza y elasticidad. Los dedos deberán estar relajados y con ayuda de una crema se realizará el procedimiento.

La licenciada Gloria Rodríguez indica que “en cualquier momento del día se podrá acceder a realizarse un reconfortante masaje facial, ya que resulta ideal para frenar o aliviar dolores en pocos minutos, además relaja el sistema nervioso y renueva la energía”.

Una terapia facial o facioterapia se fundamenta en los principios energéticos, según detalla. “Trabaja puntos reflejos específicos que se encuentran en el rostro y que tienen relación con las diferentes partes del cuerpo”, acota.

Además añade que “se aplicará la crema por todo el rostro con caricias suaves y leves presiones en el área facial. Se realiza una limpieza con hidratación, lo que aporta luminosidad, ayuda a eliminar toxinas y estimula los puntos reflejos que relajará la cara, mejora así la circulación y atenúa las arrugas que delatan los años”.

Recuerde que “las manipulaciones sobre el rostro tienen el objetivo de generar una apariencia más joven. Una cara relajada se ve rejuvenecida de manera natural, de esta forma la facioterapia trata la salud y la belleza de forma simultánea”. Los masajes faciales reparan la piel de esta zona, permiten la oxigenación y aportan vitalidad. También relajan los músculos del rostro de las tensiones diarias.