“El adolescente se ve influenciado por el aprendizaje observacional, es decir, lo que ve. Su primera fuente de observación es su propia familia, de manera que tendríamos que preguntarnos: ¿cómo están las familias en Paraguay? La respuesta será: bastante mal. Mal porque se produjo una crisis en este sostén emocional que debería tener el joven”.
“Los padres se separan, divorcian. Muchos miembros han emigrado a otros países y los hijos se han quedado solos, sin modelo, sin autoridad. El matrimonio está pasando a ser visto como una opción desechable, ya no me gusta, lo dejo”.
“Ha habido casos de personas hospitalizadas, algunos muertos y muchos lesionados después de una pelea juvenil. El joven no es consciente del daño que puede causar con un golpe. A veces sí es consciente, pero está empujado a ello por su grupo, en el que ‘debe pegar o no demuestra su hombría’”.
“La adolescencia es una etapa en la que el joven experimenta grandes cambios de personalidad. Se producen cambios de conducta e inestabilidad emocional, son jóvenes con mucha energía que han de aprender a controlar sus impulsos. Es una etapa en la que están formando su identidad, por lo que sus futuros comportamientos dependerán en gran medida de cómo superen todos estos cambios”.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Conservar los valores
El Dr. Leiro mencionó que “la mayoría de los niños y adolescentes han encontrado en el contexto familiar que les rodea condiciones que les han permitido desarrollar una visión positiva de sí mismos y de los demás. Esta es necesaria para aproximarse al mundo con confianza, afrontar las dificultades de forma positiva y con eficacia, obtener la ayuda de los demás o proporcionársela. Son condiciones que les protegen de la violencia”.
“En determinadas situaciones, sin embargo, especialmente cuando los niños están expuestos a la violencia, pueden aprender a ver el mundo como si solo existieran dos papeles: agresor y agredido, percepción que puede llevarles a legitimar la violencia al considerarla como la única alternativa a la victimización. Esta forma de percibir la realidad suele deteriorar la mayor parte de las relaciones que se establecen, reproduciendo en ellas la violencia sufrida en la infancia”.
“Los valores son claves en la trasmisión de la manera de pensar y de las conductas concretas de los niños y adolescentes. Una familia que conserva valores humanos es difícilmente corruptible y, por otra parte, es excelente transmisora de paz”.
Consejos
La Lic. Ana Ozuna, psicóloga, recomendó a los jóvenes:
-Que vivan y gocen a plenitud, pero con responsabilidad esta etapa de su vida, que es hermosa e irrepetible.
-Que confíen más en los adultos, recurriendo a ellos para pedir consejos, apoyo o resolver problemas.
-En la adolescencia tendemos a creer que somos dioses, invencibles e inmortales y no hay nada más alejado de la realidad. Deberían ser más cuidadosos con sus decisiones y elecciones, pues estas definirán su vida futura.
-Que busquen actividades deportivas y sociales que los mantengan lejos de los vicios.
-Que se cuiden a sí mismos y a sus pares. La vida es el regalo más bello que recibimos, tracen metas y crean en ellas hasta alcanzarlas.
-Nunca dejen de soñar, que todo es posible.
Foto: archivo de ABC Color.
