CIUDAD DEL ESTE (De nuestra redacción regional). Las personas que acuden a la Asociación de Padres Minusválidos del Alto Paraná (Apamap) para rehabilitación son en su mayoría por secuelas de percances ruteros.
Según los datos del departamento de Bioestadística del hospital regional de esta ciudad, en el mes de marzo se registraron en promedio cinco accidentes por día, de los cuales las motos encabezan la lista.
Apamap ofrece los servicios de rehabilitación y fisioterapia. La institución mensualmente atiende a unos 2.000 pacientes, de los cuales el 60% acuden por secuelas de accidentes de tránsito.
La directora de la fundación, Maricel Pomata, puntualizó que es muy difícil rehabilitar a las personas que quedan con secuelas como consecuencia de accidentes porque la mayoría de ellas no acepta su nueva condición. “Es un trabajo que hacemos de forma coordinada con otros servicios. Los pacientes vienen para hacer su rehabilitación física y paralelamente una contención psicológica porque los pacientes no aceptan su nueva vida”, explicó Pomata.
Añadió que “los afectados no quieren aceptar su condición porque es muy difícil para ellos saber que van a quedarse así por el resto de su vida. También es complicado para los familiares manejar a una persona con discapacidad, debido a la rabia o lástima que sienten”.
Pomata explicó que se realizan terapias en familia para que los integrantes entiendan que las personas con discapacidad pueden cumplir con varias actividades dentro de sus limitaciones.
La directora señaló que las personas con secuelas por accidentes de tránsito van en aumento. “Tenemos que hablar con el director de la Región Sanitaria para hacer algo al respecto, de manera a reducir los altos índices de accidentados, porque Salud Pública también tiene problemas a causa de la superpoblación de heridos”, manifestó.
Acotó que los accidentados en motocicletas cuestan mucho dinero al Estado. “Es necesario trabajar en conjunto para hacer campañas de prevención”, aseveró.
Mencionó que las sesiones de rehabilitación duran de acuerdo a la gravedad del accidente y las indicaciones del traumatólogo, pero que la familia es un factor fundamental para la recuperación del afectado.
