El galardón se otorga cada año, desde 2015, al productor de la película iberoamericana que mejor contribuya al desarrollo humano, la erradicación de la pobreza y el pleno ejercicio de los derechos humanos, recuerda el Zinemaldia en un comunicado.
El objetivo es reforzar el compromiso de trabajar conjuntamente con la industria audiovisual de Iberoamérica para impulsar nuevos talentos, dinamizar la producción de proyectos cinematográficos, difundir los valores de la cooperación para el desarrollo y fortalecer la internacionalización de las películas.
El premio, dotado con 10.000 euros (11.757 dólares), se concede a un filme iberoamericano presente en la Sección Oficial, New Directors o en Horizontes Latinos. El ganador de este año se dará a conocer el 25 de septiembre en la gala de clausura del Festival de San Sebastián.
