La Embajada de Corea impulsa la cultura con la proyección de “The Face Reader”

Hombre de mediana edad con vestimenta tradicional y sombrero, sosteniendo un dibujo en ambiente cultural histórico.
Ambientada en la dinastía Joseon durante el siglo XV, The Face Reader destaca por su minuciosa ambientación y vestuario de época.Gentileza

La Embajada de la República de Corea presentó en Cinemark una noche dedicada al cine histórico, rescatando las tradiciones ancestrales de la dinastía Joseon y abriendo una reflexión sobre el destino y la identidad.

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El cine asiático continúa consolidando su espacio de encuentro en la agenda cultural asuncena. La Embajada de la República de Corea en Paraguay celebró este lunes 5 la “Noche de Cine Coreano 2026” en las salas de Cinemark (Paseo La Galería).

El evento que reunió a más de doscientos invitados y amantes del séptimo arte en torno a la proyección de “The Face Reader” (Gwansang, 2013), una de las producciones históricas (sageuk) más aclamadas de la cinematografía surcoreana.

Dirigida por Han Jae-rim y liderada por un elenco de renombre internacional, con figuras como Song Kang-ho (Parasite) y Lee Jung-jae (El juego del calamar), la película transporta al espectador al siglo XV, en pleno periodo de la dinastía Joseon.

Grupo de cinco personas en trajes tradicionales, sonriendo; dos mujeres con hanbok sujetan abanicos en un evento cultural.
La película explora la antigua tradición surcoreana de la fisonomía o lectura facial, planteando un debate sobre el papel de las apariencias frente a las decisiones personales.

La trama explora la antigua práctica del gwansang o fisonomía, el arte de interpretar la personalidad, las intenciones y el destino de una persona a través de los rasgos de su rostro, una disciplina que en la obra se entrelaza con una intensa conspiración política por el trono imperial.

Durante la apertura, el embajador surcoreano Hyuk-Sang Sohn destacó que, si bien el gwansang forma parte del patrimonio histórico y ya no desempeña el mismo papel en la sociedad contemporánea, la película ofrece un dilema filosófico plenamente vigente: la reflexión de que la apariencia no determina el destino de un individuo, sino que son sus decisiones, capacidades y voluntad las que construyen su propio camino.

Además del valor cinematográfico de la obra, galardonada en su momento con seis premios Grand Bell, los máximos reconocimientos del cine en Corea del Sur,, la iniciativa de la representación diplomática buscó ofrecer una experiencia integral con la cultura coreana. Los asistentes pudieron acercarse a la indumentaria tradicional (hanbok), así como degustar la gastronomía típica del país asiático.

Un ambiente cultural en la Embajada de Corea con asistentes tranquilos en sus asientos, destacando ropa y sombreros variados.
Proyectada en Asunción en el marco de la "Noche de Cine Coreano 2026", la producción es una de las obras históricas más aclamadas y premiadas de la cinematografía surcoreana.

Con este tipo de encuentros, la diplomacia cultural surcoreana en el país consolida al cine como un puente de diálogo, permitiendo al público local profundizar en la historia, la estética y el pensamiento del este de Asia.