“La plataforma se derrumbó de manera no planificada”, dijo Rob Margetta, portavoz de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, que financia el observatorio.
Dos cables que sostenían las 900 toneladas de los instrumentos del telescopio por encima de la antena esférica de 305 metros de diámetro se rompieron el 10 de agosto y el 6 de noviembre por causas desconocidas.
La caída de los cables había dañado la antena.
Tras esos incidentes el telescopio fue considerado inestable y no reparable, por lo que la institución anunció su desmantelamiento.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Desde entonces se prohibió el acceso por temor a que se desplomara, lo que en efecto acabó ocurriendo ayer a la mañana.
A diferencia de los telescopios ópticos, los radiotelescopios funcionan de día y de noche, incluso con cielos cubiertos.
Arecibo era también uno de los principales radares para observar los asteroides que se acercaban a la Tierra, en el marco del programa de defensa planetaria de la NASA.
La agencia espacial estadounidense tiene acceso al menos a otro radar, pero es menos potente.
El telescopio era uno de los más grandes del mundo. En 1992 permitió descubrir los primeros exoplanetas, los que se encuentran fuera del Sistema Solar.
Los primeros mapas de la superficie de Venus también se deben a él.
Astrónomos y científicos lamentaron en las redes sociales el derrumbe del telescopio señalando que se trataba de “un día triste para la astronomía”.
El anuncio de su desmantelamiento, diez días atrás, ya había conmocionado a muchos astrónomos profesionales y aficionados, y su colapso final el día de ayer terminó por dar un duro golpe a esa comunidad.
