El Ejército etíope, junto con las fuerzas regionales de Oromía y de la vecina región de Amhara, lanzó hace tres semanas una nueva gran operación militar contra el grupo armado nacionalista Ejército de Liberación Oromo (OLA en inglés), reveló a Efe esta semana un alto funcionario del Gobierno, que quiso permanecer en el anonimato.
Fuertes enfrentamientos continúan en el oeste, centro y este de Oromía, hogar de los oromos -principal grupo étnico de este país- y de la capital, Adís Abeba, según esta fuente.
Asimismo, testigos oculares aseguraron a Efe que se están produciendo choques en la woreda (distrito) de Horo Guduru, en la zona (provincia) de Wellega, en el centro-oeste del país.
Los residentes se han visto obligados a refugiarse en colegios e iglesias, mientras los que intentan huir son retornados, según los testigos, que quisieron preservar su identidad por motivos de seguridad.
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"Residentes que huyen de la violencia han sido arrestados bajo sospecha de pertenecer al OLA y forzados a volver a sus hogares después de haber sido azotados por las fuerzas de seguridad del Gobierno", dijeron a Efe las citadas fuentes.
Asimismo, continúan los enfrentamientos en la zona de Shoa Oriental mientras en la vecina Shoa del Norte (ambas en el centro del país) los choques parecen haber acabado pero un gran número de efectivos de las fuerzas regionales de Amhara han sido desplegados frente a posibles estallidos violentos.
Testigos aseguraron a Efe que al menos nueve civiles perdieron la vida en los enfrentamientos entre militares y milicianos en Shoa del Norte.
En un comunicado difundido este jueves, el OLA (al cual el Gobierno denomina "Shene") dijo que Adís Abeba ha lanzado una gran ofensiva militar contra el grupo y aseguró haber neutralizado a 168 soldados de las fuerzas etíopes.
Efe no pudo confirmar estas cifras al tratar de contactar sin éxito con las autoridades etíopes.
El responsable de comunicaciones de las autoridades regionales de Amhara, Gizatchew Muluneh, acusó al OLA esta semana de provocar enfrentamientos entre las comunidades amhara y oromo.
Etiopía sufre recurrentes estallidos de violencia étnica en las regiones de Benishangul-Gumuz (oeste), Amhara (oeste) y Oromía, desencadenados sobre todo por conflictos de tierra y de poder.
El Ejército de Liberación Oromo se escindió del Frente de Liberación Oromo (OLF) después de que ese partido -que busca la autodeterminación de su pueblo, históricamente marginado- dejara las armas para volver al país y hacer política a invitación del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, en 2018, cuando éste llegó al poder.
Desde entonces, el grupo rebelde, catalogado en 2020 como grupo terrorista por el Ejecutivo etíope, usa Oromía como base de sus operaciones.
El pasado mes de enero, en un gesto por la reconciliación nacional, el Gobierno etíope concedió la amnistía a varios presos políticos, incluyendo Jawar Mohammed y Bekele Gerba, ambos líderes del opositor partido regional Congreso Federalista Oromo (OFC en inglés), que ha acusado a Adís Abeba de represión junto al OLF.
Además de la violencia comunitaria, el país atraviesa un momento convulso por la guerra que enfrenta desde noviembre de 2020 a los rebeldes de la norteña región de Tigré con el Gobierno federal.
Unos 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Tigré y las regiones vecinas de Amhara y Afar, según la ONU.
Además, miles de personas han muerto y unos dos millones han tenido que abandonar sus hogares debido a la violencia.
El pasado 24 de marzo el Gobierno de Etiopía declaró una "tregua humanitaria indefinida", poniendo fin a un "bloqueo de facto" que sufría Tigré desde hacía meses, según denunció la ONU, pero los suministros que han logrado entrar a la región son todavía muy escasos.
