Diputada árabe de izquierda regresa a la coalición de Gobierno israelí

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Jerusalén, 22 may (EFE).- La diputada del partido izquierdista Meretz, la árabe Ghaida Rinawie Zoabi, anunció hoy su retorno a la coalición de Gobierno israelí de Naftali Benet, tras retirar hace tres días su apoyo al Ejecutivo y dejarlo en minoría parlamentaria.

Tras hablar con miembros de su formación, socios gubernamentales y alcaldes de poblaciones árabes-israelíes que le pidieron que se replanteara su postura, Rinawie decidió respaldar de nuevo a la coalición, dándole de nuevo un respiro tras días de incertidumbre y situándola otra vez con 60 escaños en un Parlamento (Knéset) de 120.

La diputada aseguró que reflexionó tras dialogar con las distintas partes y llegó a la conclusión que la alternativa al Ejecutivo sería solo un Gobierno de extrema derecha, algo que quiere evitar, por lo que optó por regresar para "servir a las autoridades locales y ayudarlas a satisfacer las necesidades de la sociedad árabe".

El pasado jueves, en una carta dirigida al primer ministro, el ultranacionalista Naftali Benet, la parlamentaria comunicó que retiraba su respaldo a la coalición al considerar que esta había "optado por preservar y fortalecer su flanco de derecha" y "acosar vergonzosamente" a la comunidad árabe-israelí, la cual conforma en torno al 20% de población del Estado judío.

La mayoría de este sector -al que pertenece Rinawie- tiene origen en los palestinos que quedaron dentro de las fronteras del Estado de Israel en su creación en 1948, y muchos de ellos mantienen vínculos familiares con palestinos de los territorios ocupados.

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En las últimas semanas, la violencia entre israelíes y palestinos -con ataques, redadas y choques en la Explanada de las Mezquitas-, así como la decisión del gobierno de dar luz verde a la construcción de más viviendas en asentamientos de Cisjordania, han crispado la política israelí y las relaciones con los palestinos.

La retirada inicial del apoyo de Rinawie este jueves debilitó aún más al Ejecutivo de Benet, ya en la cuerda floja desde el pasado abril, cuando Idit Silman, diputada del partido Yamina -formación del propio Benet- abandonó la coalición y le hizo perder su estrecha mayoría parlamentaria.

Esta creciente inestabilidad ha hecho que el fantasma de unas nuevas elecciones volviera a planear de nuevo sobre Israel, que ya celebró cuatro comicios en menos de dos años entre 2019 y 2021, aunque por ahora la oposición no ha logrado hacerse con una mayoría suficiente para hacer caer al Gobierno.

La coalición de Benet es una heterogénea amalgama de ocho fuerzas de todo el espectro ideológico -extrema derecha, derecha, centro, izquierda e incluso un partido islamista árabe- que hace menos de una año asumió el poder y consiguió desbancar a Benjamín Netanyahu tras doce años consecutivos como primer ministro.