Los precios en la energía obligan a reorganizarse a las Universidades polacas

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Lukasz OlenderVarsovia, 16 oct (EFE).- El alza de los precios de la energía impactan ya en los estudios superiores de Polonia, donde las universidades han tenido que reorganizarse e impartir su enseñanza en formato virtual y adelantarse a los planes del gobierno de controlar la factura de la luz.

El Gobierno del ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS) del primer ministro Mateusz Morawiecki presentó el pasado martes su plan para imponer un límite al precio de la electricidad. Está orientado especialmente a la pequeña empresa, poderes locales, hospitales y también al sector educativo.

El plan, que deberá regir desde el próximo diciembre hasta el 31 de diciembre de 2023, prevé que las instituciones públicas no pagarán más de 785 zlotys (162 euros) por MWh.

El proyecto de ley debe superar aún el trámite parlamentario y luego ser ratificado por el Presidente, Andrzej Duda. En cambio, el curso ya ha comenzado y el mundo académico ya ha implantado sus propios cambios.

La mayor escuela superior que advirtió de los problemas derivados del alza de precios fue la Universidad Jagellónica, con sede en Cracovia. Jacek Popiel, su rector, alertó al inicio del curso que su institución debía firmar nuevos contratos con los proveedores de energía, ya que el actual expira el 31 de diciembre.

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La universidad sólo recibió una oferta de los proveedores, que implicaba un aumento del 700 % respecto al anterior. El gasto en calefacción y electricidad estimado se disparaba así de los 27 millones de złoty (5,6 millones de euros) a 182 millones de zloty (37,5 millones de zloty) anuales.

Popiel anunció que las clases más concurridas se impartirán en línea. Además, la Universidad se plantea limitar las clases presenciales a cuatro días a la semana, terminando las clases a las 18 horas.

Otras universidades de las grandes ciudades polacas no han hecho hasta ahora grandes cambios en la organización de sus operaciones. Sin embargo, también deberán vigilar de cerca sus gastos.

"Hemos limitado al mínimo la iluminación exterior. Hemos fijado la temperatura máxima de las aulas y campus en 19 grados. Pero también nos enfrentamos al aumento de los precios del material de construcción, que obligó a dejar en suspenso la construcción de nuestro centro deportivo", indicó a EFE Magdalena Nieczuja-Goniszewska, responsable de prensa de la Universidad de Gdańsk (norte).

Según explicó, las inversiones de los últimos años han ayudado a aumentar la eficiencia energética: "Con cooperación con el Fondo del Voivodato para la Protección del Medio Ambiente y la Gestión del Agua empezamos a instalar micro-parques solares en el campus. La primera instalación solar se instaló el pasado mes de junio en el Facultad de Filología", añadió Nieczuja-Goniszewska.

La Universidad de Varsovia, la mayor del país con unos 37.400 estudiantes, informó de que no cambiará su forma de enseñar ni piensa ahorrar en la enseñanza o la investigación.

La crisis se ceba, en cambio, en las instituciones más pequeñas. La Universidad de Białystok, que cuenta con unos 9.100 estudiantes, pasará a la enseñanza online tras la pausa de Navidad, cuando los días siguen siendo cortos.

Las mayores modificaciones afectaron a la Academia Nacional de Arte Dramático Aleksander Zelwerowicz de Varsovia. Con apenas un par de cientos de estudiantes, algunas actividades requieren presencialidad. Su rectora, Beata Szczucińska, dijo a EFE que hasta septiembre ya había gastado tanto dinero en energía como durante todo el año pasado.

"Hemos decidido reorganizar el año académico. Mientras la temperatura la permita, centraremos en el exterior todas las clases prácticas que requieren presencialidad", dijo a EFE Szczucińska. En invierno, la academia se centrará en las clases teóricas online.

"Esperamos que a partir del 1 de marzo podamos volver a nuestro modo normal, pero en caso de que la primavera sea fría estamos preparados para ejecutar el segundo semestre de la misma manera que el primero", añadió Szczucińska. La rectora subraya, sin embargo, que ésa no es la mejor manera de formar a un actor. Recortar el periodo de formación afecta negativamente a la calidad de la enseñanza.