Demografía frente a democracia en Viena, la ciudad que gana población pero pierde votantes

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Antonio Sánchez SolísViena, 17 sep (EFE).- El 30 % de los habitantes de Viena no tiene derecho a votar. Un reto de legitimidad democrática en una ciudad que crece por la llegada de inmigrantes que quedan apartados del debate político debido a la restrictiva política para lograr la nacionalidad en Austria, y que afecta sobre todo a la clase trabajadora.

La población de la capital austríaca ha crecido un 21 % desde 2005, hasta rozar los dos millones de habitantes, debido a la inmigración. Actualmente, el 44 % de los habitamtes de Viena es de origen extranjero.

A principios de 2020, cuando se realizó su último análisis de inmigración, el 30 % de todos los vecinos tenía nacionalidad extranjera, por lo que, en el mejor caso, sólo tienen derecho a votar en las elecciones de distrito, en lo que el propio Ayuntamiento define como un "déficit de democracia".

El porcentaje de quienes viven y trabajan en Viena pero no pueden votar se ha duplicado en las dos últimas décadas y se espera que siga creciendo.

En esa situación está Diego García, un uruguayo que lleva 17 años viviendo en Viena, casi la mitad de su vida.

"Ni voz ni voto", setencia García en una charla con EFE durante la que asegura que vivir tanto tiempo en un país y no poder participar en las decisiones políticas le hace sentirse "ignorado".

"Como cuando aprobaron la jornada laboral de doce horas. Sentía la impotencia de que no puedes decir ni hacer nada porque no puedes votar", señala.

Muchos de esos extranjeros llevan décadas viviendo aquí o incluso han nacido en Austria.

El problema para nacionalizarse es una cuestión también de clases sociales, como explica la politóloga Tamara Ehs.

"La ley de ciudadanía es muy cara, lo que significa que tienes que poder permitirte (financieramente) ser austríaco y tienes que poder permitirte tener derecho a votar", señala a