Estas instalaciones producirán perfiles de aluminio, elementos de aluminio moldeados a presión y piezas estructurales de plástico destinadas a clientes dedicados al sector fotovoltaico, al de almacenamiento de energía y a los fabricantes de vehículos eléctricos.
Por el momento no se han ofrecido más detalles sobre el proyecto, que, según Minglida, le ayudará en su expansión al extranjero -donde ya registra el 45 % de sus ventas- y a reducir sus costes de producción.
Los principales clientes de la compañía son precisamente los dedicados al sector fotovoltaico y los fabricantes de vehículos eléctricos, que le reportaron un 55 % y un 25 % de sus ingresos totales el año pasado, respectivamente.
