El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, cifró en cerca de un 1 % del producto interno bruto (PIB) el impacto fiscal de esa decisión del Parlamento, vetada inicialmente por el presidente Luiz Inácio Lula de Silva, pero ratificada luego por las cámaras legislativas.
La exención tributaria permite a las empresas de los 17 sectores beneficiados pagar tasas de entre el 1 % y el 4,5 % sobre los ingresos brutos, en lugar del 20 % sobre los salarios de los empleados.
Entre los sectores beneficiados figuran los de comunicación, textil, construcción civil, automotriz, pecuaria, tecnología de la información y el transporte ferroviario y por carretera de pasajeros y mercancías.
Esa medida entró en vigor en 2011 y fue renovada periódicamente con el argumento de que reduce los costos laborales y, de ese modo, impulsa la oferta de empleo.
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Entre las alternativas que el Ministerio de Hacienda propondrá al Parlamento, Haddad citó la posibilidad de mantener la exención sobre el primer salario de un nuevo trabajador, contratado con todas las garantías de las leyes laborales.
Asimismo, se planteará una revisión de cada uno de los 17 sectores económicos incluidos en esa medida, a fin de establecer nuevas tasas sobre las nóminas, pero "sin que lleguen necesariamente al 20 %", aseguró.
La propuesta incluirá también la revocación de políticas adoptadas en 2021, que redujeron a cero los impuestos aplicados a empresas de organización de eventos, con el objetivo de compensar el impacto en ese sector de la pandemia de covid-19.
"Esa medida fue pensada inicialmente por dos años, pero sigue en vigor sin ninguna justificación", pues se ha superado la emergencia sanitaria, explicó el ministro.
Las medidas que propondrá el Gobierno se enmarcan en una amplia reforma de la política tributaria, que tiene como objetivo recuperar los niveles de recaudación, afectada por vastos beneficios fiscales promovidos en años anteriores.
La nueva política tributaria pretende fundamentalmente apuntalar el compromiso del Gobierno de reducir a cero el déficit público en 2024, que fue incluido en los presupuestos para el año próximo, ya aprobados por el Parlamento.
