El viaje se enmarca en el clima de tensión que vive la zona por los ataques hutíes al transporte marítimo en el mar Rojo, que han supuesto, a su vez, una respuesta de Estados Unidos y el Reino Unido contra posiciones militares de los insurgentes en Yemen.
Los países del Golfo Pérsico y de Oriente Medio han manifestado su "extrema preocupación" ante la posibilidad de que este enfrentamiento derive en un conflicto regional.
Por otra parte, Catar es, junto con Egipto y Estados Unidos, uno de los países mediadores que han participado en una propuesta de acuerdo en el conflicto entre Israel y Palestina para una nueva tregua y un intercambio de rehenes israelíes por prisioneros palestinos.
