La inflación intermensual llegó en abril al 3,18 %, frente al 3,16 % de marzo, según los datos del Instituto Estatal de Estadística de Turquía (Türkstat).
La mayor subida anual se registró en la enseñanza, cuyos precios aumentaron un 103,86%. También se encarecieron los restaurantes y hoteles, con un 95,82%.
El coste de los alimentos y las bebidas no alcohólicas aumentaron un 68,50 %.
El dato oficial de inflación del 69,8 % está muy por debajo del 124 % que calcula ENAG, un grupo de economistas y académicos independientes.
Hace dos días, el Banco Central de Turquía anunció que mantendría su "restrictiva política monetaria" hasta que la tendencia de la inflación mensual disminuyera "de forma significativa y permanente".
El pasado día 25, el banco emisor decidió dejar en el 50 % las tasas de interés ante el inesperado repunte de la inflación registrado ya en marzo.
El ministro de Finanzas, Mehmet Simsek, ha asegurado recientemente que esa política monetaria contribuirá a estabilizar la demanda, y dijo que el control del gasto y el endurecimiento de la política fiscal apoyarán una progresiva bajada de la inflación.
