Serbia pide a la comunidad internacional influir en Kosovo para reactivar el diálogo

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Belgrado, 20 jun (EFE).- El ministro de Exteriores de Serbia, Marko Djuric, ha pedido este jueves a la comunidad internacional mediar con Kosovo para reactivar el diálogo entre ambos países, y ha acusado de "etnonacionalismo" al primer ministro kosovar, Albin Kurti, a quien atribuye la parálisis de las negociaciones.

En declaraciones a la televisión pública serbia RTS, Djuric subrayó que "muchos países" -sin especificar- "no emplean su autoridad o no están interesados" en resolver la situación.

Desde 2011, la Unión Europea intenta normalizar las relaciones entre kosovares y serbios mediante un dialogo por ahora difícil y poco fructífero, marcado por las constantes tensiones entre ambos territorios.

"Las prioridades antes proclamadas sobre la creación de una sociedad democrática y multiétnica en Kosovo y Metojia cambian por otros objetivos geoestratégicos, por lo que dan ventaja a la consolidación de la estatalidad kosovar, para nosotros falsa", añadió.

Belgrado acusa al Gobierno de Kurti, en el poder desde 2021, de crecientes violaciones y reducción de derechos de la población serbia, minoría en Kosovo, y asegura que el 14 % de sus miembros abandonaron el país en un año.

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Serbia insiste en crear una autonomía para proteger los derechos colectivos e individuales de la población serbia en Kosovo, acordada en 2013, pero sin cumplir por reticencias de Pristina.

Según informó hoy el portal kosovar Kossev, el 26 de junio se celebrará una nueva ronda de diálogo en Bruselas, con la presencia del primer ministro Kurti y el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, que marcaría el primer encuentro desde septiembre.

Mediarán en la reunión el jefe de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell, y el enviado especial para el diálogo, Miroslav Lajcak.

Serbia no reconoce la independencia de Kosovo, proclamada en 2008, nueve años después de una guerra que causó 13.000 muertos y que terminó con una intervención de la OTAN que obligó a Serbia a retirarse de su antigua provincia.

Desde entonces, Kosovo ha sido reconocida por la mayoría de los socios occidentales, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido y la mayoría de la Unión Europea, pero no por España, Rusia y China.