Los investigadores, Alicia Arzani, David R. Díaz-Guevara (Asociado al Inabio) y William Galvis, registraron a una araña cangrejo (Thomisidae) y una araña escupidora (Scytodidae) con anomalías oculares, en uno de los puntos críticos de biodiversidad más importantes a nivel mundial.
Según los investigadores, existen diferentes tipos de anomalías reportadas en arañas como: ginandromorfismo, duplicación de apéndices e incluso malformaciones en estructuras sexuales, sin embargo, las más comunes están asociadas a la carencia de ojos, indicó este sábado Inabio en un comunicado.
En el estudio se reporta a una araña cangrejo (Thomisidae) carente de un ojo medio posterior, una anomalía con nueve registros mundiales en familias como: Amaurobiidae, Araneidae, Leptonetidae, Linyphiidae, Tetragnathidae y Zodariidae.
Por otro lado, también se registra a una araña escupidora (Scytodidae: Scytodes) carente de los seis ojos característicos de esta familia, una anomalía conocida en las familias: Agelenidae, Linyphiidae, Sicariidae y Theridiidae.
De acuerdo a la investigación, aún se desconocen las causas exactas de estas anomalías, sin embargo, podrían estar relacionadas con traumas embrionarios, una división celular fallida, lesiones juveniles o a condiciones ambientales inusuales (como la exposición deliberada a químicos) durante su desarrollo embrionario.
Impresionante biodiversidad
El Parque Nacional Yasuní es un área natural protegida más grande del Ecuador continental y está localizada al nororiente del país, en las provincias amazónicas de Pastaza y Orellana.
La zona resguarda una impresionante biodiversidad en el corazón del bosque húmedo tropical amazónico y protege parte del territorio de la nacionalidad waorani.
"En el Yasuní se han reportado cifras de biodiversidad sorprendentes para varios grupos de flora y fauna, nunca antes registradas en área protegida alguna", según el Ministerio ecuatoriano de Ambiente, Agua y Transición Ecológica.
Allí se encuentran cientos de especies de árboles y grandes animales como el jaguar, la anaconda y el águila harpía, pero también hay seres muy pequeños, como el leoncillo o mono de bolsillo, el primate más pequeño del mundo, y una gran variedad de reptiles y anfibios que ubican a este parque entre los más biodiversos del mundo.
Dentro del parque habitan los tagaeri y taromenane, pueblos indígenas en aislamiento voluntario y, para protegerlos a ellos y a la biodiversidad del Yasuní, se creó en 1999 la Zona Intangible Tagaeri-Taromenane.
El Parque Nacional Yasuní, la Zona Intangible y el adyacente territorio waorani fueron declarados Reserva de la Biosfera en 1989 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
