Umit Ozdag, presidente del Partido de la Victoria, fue detenido el lunes, inicialmente acusado de insultar a Erdogan y luego puesto en libertad y arrestado de nuevo ayer, esta vez por supuestamente lanzar mensajes de odio contra refugiados e inmigrantes en las redes sociales hace cinco años.
Su arresto fue respondido con una concentración ayer de líderes opositores ante el Palacio de Justicia de Estambul.
Esta detención se produce después de que el lunes se abriera una nueva investigación por supuestos insultos a la Fiscalía contra el alcalde del Estambul, Ekrem Imamoglu, que podría ser el candidato del CHP, el líder de la oposición, que dispute la presidencia a Erdogan en las elecciones de 2028.
Ahmet Ozer, el alcalde socialdemócrata de un distrito de Estambul, fue arrestado también el lunes acusado de corrupción en la adjudicación de un contrato.
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Ozer ya fue acusado el pasado año de vínculos con la guerrilla kurda del PKK.
Esa acusación ha sido usada también para destituir a numerosos alcaldes del partido prokurdo y progresista DEM.
El politólogo Rasit Kaya ha señalado este miércoles a EFE que los recientes arrestos e investigaciones son "un instrumento" en lo que él considera un proceso hacia un sistema más autoritario, en reacción a la derrota electoral que el AKP de Erdogan sufrió en las elecciones locales del año pasado.
Las acusaciones de que Erdogan está acelerando la persecución política de la oposición ha venido incluso de antiguos aliados, como el exministro de Exteriores Ali Babacan, que abandonó el AKP, el partido islamista de Erdogan, en el Gobierno desde 2002, por su deriva autoritaria.
"Dejen de utilizar el poder judicial como arma y dejen de hacer tambalear cada día más la confianza de la nación y del país en el Estado", señaló Babacan, que en 2019 fundó el partido conservador Deva.
Ahmet Davutoğlu, otro antiguo aliado de Erdogan y que fue primer ministro, también dijo que el arresto del líder ultraderechista es un claro caso de interferencia de la política en la Justicia.
El ministro de Justicia, Yilmaz Tunç, ha negado que se esté politizando a la judicatura y ha justificado los arrestos de líderes opositores en esos supuestos insultos.
Además de los líderes opositores, también el Colegio de Abogados de Turquía ha denunciado que el arresto de Özdağ es un "ejemplo sorprendente y grave de la erosión del Estado de derecho en un Estado democrático a través de medios judiciales"
"Tales intervenciones contra políticos no son sólo una infracción en el ámbito político, sino también producto de los intentos de suprimir todas las opiniones disidentes en la esfera pública", ha señalado en un comunicado esa asociación profesional.
También el periodista y analista Mehmet Yilmaz opina que Turquía se está transformando rápidamente en un sistema "dictatorial" similar a Rusia o Irán donde sólo pueden presentarse a las elecciones candidatos "aprobados por el régimen".
