La oposición, liderada por el partido Yesh Latid, necesitaba los votos de los dos principales partidos ultraortodoxos que forman parte del Gobierno de coalición del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y que habían amenazado con retirarle su apoyo por su lentitud para aprobar una ley que permita eximir a gran parte de los judíos ultrarreligiosos de hacer el servicio militar obligatorio.
Sin embargo, medios locales israelíes informan de que ambos partidos, Judaísmo Unido de la Torá y Shas, finalmente votaron mayoritariamente en contra de la disolución del parlamento israelí con el argumento de que habían logrado unos principios de entendimiento con Netanyahu.
Según declaraciones de Goldknopf, recogidas en medios locales, los entendimientos sobre las exenciones militares a los miembros de su comunidad, "no están a la altura de las promesas hechas por Netanyahu en su acuerdo de coalición" lo que lo lleva a dimitir de sus funciones en el Gobierno israelí.
A pesar de la renuncia de Goldknopf, Judaísmo Unido de la Torá sigue siendo miembro de la coalición.
La exención militar de los ultraortodoxos es un asunto polémico en Israel, sobre todo desde que comenzó la guerra en la Franja de Gaza -el 7 de octubre de 2023-, que ha llevado al Gobierno a extender la duración del servicio militar obligatorio y a movilizar a decenas de miles de reservistas para mantener su ofensiva.
En junio de 2024, tras expirar la disposición temporal que permitía las exenciones (el asunto nunca había sido ratificado por ley), el Tribunal Supremo israelí ordenó al Ejército comenzar a alistar a los ultraortodoxos, lo que obligó al Gobierno a poner en marcha un proyecto de ley para mantener gran parte de las exenciones, aunque también contempla el alistamiento de algunos de ellos.
