La detención por las autoridades británicas, a instancias de la Policía española, se produjo este viernes en virtud de una Orden Internacional de Detención emitida por un juzgado de Fuengirola.
La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias del suceso, añadió la Policía.
El tiroteo se produjo poco antes de la medianoche del pasado 31 de mayo en el paseo marítimo de la localidad malagueña, en un bar irlandés situado, y el autor huyó del lugar en dirección a la localidad vecina de Benalmádena.
El primero de los fallecidos recibió un impacto de bala en el pecho, mientras que el segundo fue alcanzado en el pecho y en el abdomen.
La investigación barajó desde el primer momento la posibilidad de que el crimen fuera cometido por un ciudadano británico que llegó al lugar con el rostro tapado.
Durante las pesquisas se revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona.
Más de una decena de personas que presenciaron los disparos alertaron al servicio de emergencias 112 Andalucía, cuyo centro coordinador avisó a la Policía Nacional, la Policía Local y a la Guardia Civil.
