El nuevo Ejecutivo obtuvo el respaldo de 301 senadores y diputados de los 465 miembros totales del Legislativo.
Los parlamentarios de los partidos ultranacionalistas AUR y POT se abstuvieron, mientras que nueve diputados votaron en contra de la investidura.
La investidura se produce tras la firma de un acuerdo de Gobierno entre los cuatro principales partidos europeístas del país, incluidos los socialdemócratas del PSD y los conservadores del PNL.
Además del PSD y el PNL —las dos formaciones dominantes en la política rumana desde la caída de la dictadura comunista en 1989—, también integran el Ejecutivo la centrista USR y UDMR, formación que representa a la minoría húngara.
El acuerdo de Gobierno se centra en medidas de austeridad para reducir el déficit fiscal y mantener el rumbo europeísta en un contexto marcado por el auge de fuerzas ultranacionalistas y de extrema derecha.
Durante su discurso ante el Parlamento, el nuevo primer ministro aseguró que su gobierno impulsará cambios que comenzarán por la clase política y la administración pública.
"Debemos disculparnos con nuestros ciudadanos por el estado en el que se encuentra Rumanía, no debemos repetir los errores del pasado", afirmó Bolojan.
La prioridad de la nueva coalición será reducir el déficit público, el más elevado de la Unión Europea (UE), y que en 2024 alcanzó el 9,3 % del PIB.
Entre la medidas previstas se cuentan la subida de diferentes impuestos, entre ellos el IVA y las tasas a beneficios empresariales, la privatización de empresas públicas, el recorte del gasto estatal y una reforma del sistema impositivo.
En el programa de Gobierno se habla también de fomentar la natalidad y apoyar familias con hijos y, en política internacional, mantener el rumbo atlantista y europeísta de Rumania, miembro de la OTAN desde 2004 y de la UE desde 2007, y respaldar la entrada de Moldavia en el bloque comunitario.
La oposición cuestionó la estabilidad del nuevo gabinete.
"Felicitaciones, pero no creo que lleguéis al final del año. Es vuestro último año de desesperación, el de quienes dieron el golpe el 6 de diciembre", declaró el líder del ultranacionalista AUR, George Simion, en referencia a las elecciones presidenciales anuladas el año pasado por injerencia rusa.
La formación del nuevo Ejecutivo pone fin a más de seis meses de incertidumbre política en las que Rumanía repitió las elecciones presidenciales, después de que el Tribunal Constitucional anulara la primera convocatoria en la que venció el ultraderechista Calin Georgescu.
En la repetición, celebrada el pasado 18 de mayo, se impuso el independiente europeísta Nicușor Dan.
Dan ha impulsado este acuerdo de las fuerzas europeístas y designó la semana pasada a Bolojan, líder del PNL, como primer ministro.
El cargo de primer ministro irá rotando entre el PNL y el PSD, un sistema que los dos grandes partidos tradicionales aplicaron ya la pasada legislatura.
