"La parte rusa está particularmente alarmada por la información sobre los casos de brutales e inaceptables represalias contra la población civil. Los ataques contra la vida y la seguridad de los civiles son inaceptables", reza el comunicado publicado en la web del ministerio.
Moscú espera que Siria implante planes de desescalada que contribuyan a reducir la tensión y estabilizar la situación en el país.
"Estamos convencidos de que la solución a este problema pasa por el diálogo y el fortalecimiento de la concordancia nacional, así como por el respeto a los derechos de todos los representantes y comunidades de la multiconfesional sociedad siria", señalaron.
Además, Rusia pone en juicio las acciones militares de Israel, que atacó Damasco y el sur del país con infraestructuras gubernamentales como objetivo, como una serie de edificios del Ministerio de Defensa y el palacio presidencial de la capital siria, donde se registraron numerosos muertos y heridos.
"Estos ataques, que constituyen una grave violación de la soberanía del país y del derecho internacional, merecen una enérgica condena. Moscú reafirma su postura firme a favor de la necesidad de respetar la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Siria", señaló Exteriores.
La semana pasada estallaron nuevos enfrentamientos internos en el país árabe, esta vez entre la comunidad drusa y tribus beduinas.
Israel, con la excusa de proteger a la población drusa, bombardeó la infraestructura del nuevo gobierno sirio que derrocó a Bachar al Asad.
