Se trata de la mayor cantidad de profesionales en la historia del país, de acuerdo con el Ejecutivo, que se ha visto obligado a reforzar su política de combate al fuego después de que el año pasado fuera registrada la peor ola de incendios en décadas.
El presidente del Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), Rodrigo Agostinho, dijo durante un acto en Brasilia que los bomberos están repartidos por todo el país y que ya participan en acciones de combate al fuego o de prevención, en coordinación con las diferentes regiones, que disponen de sus propios equipos.
Por otra parte, el Ibama prevé contratar cuatro helicópteros más de aquí al inicio de agosto, lo que elevará a 11 el total de aeronaves a disposición del organismo y aumentará en 133 % la capacidad para lanzar agua.
El Gobierno celebró durante la ceremonia de este martes el primer aniversario de la aprobación de la Política Nacional de Manejo Integral del Fuego, un conjunto de acciones lanzadas el año pasado para tratar de contener la multiplicación de los incendios.
Las autoridades atribuyeron a estas medidas y a las "condiciones climáticas menos severas" la caída del 66 % en la superficie quemada durante el primer semestre del 2025 respecto al mismo periodo del año pasado.
Sin embargo, la época más crítica de incendios empieza a partir de agosto, cuando se intensifica la sequía en gran parte del país, incluidos el Pantanal, el más extenso humedal del planeta, y la Amazonía.
La Amazonía brasileña registró el año pasado la mayor área quemada en cuarenta años, con más de 15,6 millones de hectáreas de vegetación consumidas por el fuego, según un informe de la plataforma MapBiomas.
Las llamas arrasaron una superficie un 117 % superior al promedio histórico, debido a la fuerte sequía que padeció la región por la caída de las lluvias.
