"Estas acciones, en un contexto regional altamente tensionado, pueden tener consecuencias para la estabilidad de la región y la seguridad internacional", dijo la Cancillería chilena en un comunicado.
El Gobierno del progresista Gabriel Boric también hizo "un llamado a detener la violencia, asegurar la protección de la población civil y reitera su firme compromiso con la no proliferación nuclear", indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La crisis en la región se agravó este sábado tras un ataque masivo de fuerzas estadounidenses e israelíes contra objetivos estratégicos en Teherán y otras ciudades iraníes.
La República Islámica respondió con el lanzamiento de proyectiles hacia territorio israelí y bases militares de EE.UU. en la región, en un intercambio bélico cuyas cifras totales de víctimas aún están por determinar.
"Chile reafirma su adhesión a los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional humanitario, en particular el respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, la obligación de resolver las controversias internacionales por medios pacíficos y la protección de la población civil", agregó la Cancillería.
